Hipersudoración: La incomodidad de vivir con las manos mojadas


Existe una operación bastante sencilla que permite terminar con la molesta sudoración de las manos.
Para ciertas personas manejar objetos pequeños con las manos o sentarse a escribir una carta no es algo tan sencillo como parece, incluso, para algunos este tipo de actividades cotidianas pueden ser un suplicio por culpa de la exagerada sudoración palmar de la que son víctimas.

La hiperhidrosis es una alteración del mecanismo de regulación de la temperatura corporal, que hace que las palmas de las manos, las plantas de los pies, las axilas u otras partes del cuerpo, transpiren en forma exagerada. Esto acarrea grandes problemas para las personas que lo sufren, tanto sociales como laborales. Por ejemplo, hay quienes no se atreven a dar la mano, otros se ven obligados a cambiarse la camisa después de una reunión de directorio, también hay arquitectos que mojan sus planos y enfermeras o secretarias que no pueden manipular papeles.

Se producen serias frustraciones y alteración de las relaciones interpersonales e incluso influye en la elección de carreras u oficios y en las relaciones de pareja. Las personas que no la padecen, difícilmente pueden comprender la magnitud del problema.

El mecanismo de control de la temperatura corporal, viene del hipotálamo a través de raíces nerviosas que se llaman sistema simpático, el cual tiene una cadena que pasa a ambos lados de la columna, por el tórax. Los problemas de sudoración se producen cuando este sistema falla. Esto no es una cosa estética o cosmética, sino un problema real para quienes sufren de este incómodo trastorno.

Generalmente los pacientes que presentan hiperhidrosis, han probado una serie de tratamientos dermatológicos para disminuir la sudoración. Cremas, desodorantes y hasta Toxina botulínica son algunos de los tratamientos que se encuentran disponibles, pero de acuerdo a la experiencia, son en general bastante costosos, limitados a casos leves y no otorgan una solución definitiva al problema.
La hiperhidrosis se presenta entre un 0,6 a 0,8 por ciento de la población mundial, y se incrementa en algunos países, especialmente asiáticos, en los que puede llegar hasta un 1 o un 2%. Por eso una vez que se prueban distintos tratamientos sin buenos resultados, la opción quirúrgica aparece como una buena alternativa.

Tratamiento quirúrgico actual
La simpatectomía torácica es una operación que se hace desde comienzos del siglo pasado, y se usa para tratar distintas enfermedades, entre ellas el mal de Raynaud, que hace que a algunas personas se le pongan los dedos azules.

Esta cirugía, que actualmente se realiza por videotoracoscopía, consiste en la interrupción de la cadena simpática, responsable de llevar los impulsos nerviosos hacia las glándulas sudoríparas de las regiones afectadas. Es un procedimiento mínimamente invasivo, que se realiza a través de dos pequeñas incisiones a nivel axilar y que requiere habitualmente de hospitalizaciones breves (24 horas). Es necesario realizarlo a ambos lados del tórax, pero en el mismo acto quirúrgico.

Entre el 95 y 99% de los pacientes despierta con sus manos secas después de la anestesia. La curación de la hiperhidrosis palmar es inmediata y la sudoración axilar también mejora en un porcentaje muy alto, superior al 90%.

En cuanto a los inconvenientes, los riesgos son mucho menores que con la cirugía convencional, pues se trata de una cirugía muy poco invasiva. Lo que puede ocurrir con más frecuencia es la hipersudoración compensatoria, o sea, a veces el sudor trata de salir por otros lados como la espalda, el pecho o los muslos.

Si bien los casos no son despreciables (entre un 40 y un 90%), la magnitud de la sudoración es mucho menor que la hiperhidrosis previa. Respecto del grado de satisfacción, éste es muy alto y casi todos los pacientes consultados se manifiestan conformes con la cirugía y aquéllos que han presentado sudoración compensadora dicen preferir esta situación que la previa que los llevó a cirugía. Además, esta hiperhidrosis compensatoria tiende a pasar con el tiempo, y está relacionada con cambios de temperatura o estrés, a diferencia de la hiperhidrosis primaria que está presente siempre.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Dermatología.




Deja un comentario