La aspirina y el colon: Una relación beneficiosa


Pocos medicamentos tienen un currículum tan completo como el que posee la aspirina. Con el correr de los años, se ha demostrado que este centenario fármaco, originalmente diseñado para combatir el dolor y la fiebre, es capaz de bajar la incidencia de cardiopatías coronarias y de convertirse en un agente eficaz en la prevención de uno de los cánceres más frecuentes en Chile: el cáncer de colon y recto.

Las cifras actuales del país indican que el cáncer de colon y recto ocupa el tercer lugar de presentación entre los cánceres del aparato digestivo, después del gástrico y el de vesícula. Cada año mueren en Chile, según datos del Ministerio de Salud, mil personas a consecuencia de esta enfermedad. Más aún, este tipo de cáncer ha aumentado en nuestro país en los últimos años en alrededor de un 45%. Actualmente, se presenta en 6 a 6.5 de cada 100.000 habitantes.

Esta clara estadística indica manifiestamente que todas las medidas que puedan ayudar a prevenir este mal, deben ser consideradas para evitar que las cifras sigan aumentando. Y aunque usted no lo crea, la aspirina tiene algo que decir en esta lucha contra el cáncer. El asunto entonces, es preguntarse qué relación existe entre este antiguo fármaco y el cáncer de colon y recto, y si efectivamente este medicamento promueve la prevención de esta patología.

Sin perder más tiempo y con la colaboración del doctor Roque Sáenz, gastroenterólogo de Clínica Alemana, es posible responder algunas de estas interrogantes en forma oportuna y precisa.

Según el especialista, “las aspirinas y los antiinflamatorios son capaces de inducir lesiones o erosiones en el tubo digestivo con sangramiento, especialmente cuando se ingiere en dosis altas en pacientes de riesgo, como son las personas mayores, los pacientes ulcerosos y los enfermos del riñón e hígado. No obstante, en el último tiempo se ha demostrado que su uso en forma racional y controlada, puede ser beneficioso para la salud”.
En el estudio de Framingham, una investigación realizada en un pequeño poblado de Boston, iniciada en 1948 y que continua hasta el día de hoy con su tercera fase, se utilizó aspirina en dosis bajas para la prevención de enfermedades coronarias. Los resultados fueron tan sorprendentes como promisorios, porque además de comprobar que realmente este fármaco favorecía la disminución de algunas enfermedades relacionadas con el corazón, se demostró en el grupo que utilizó aspirina, una significativa menor incidencia de cáncer al colon y recto, en comparación con los grupos de controles que no usaron el fármaco.

Los antiinflamatorios no esteroidales, que en opinión del doctor Sáenz son objeto de uso y abuso hoy en día, son una de las principales causas de consultas en gastroenterología por sus efectos nocivos, entre los que destacan la gastritis erosiva y la hemorragia digestiva. Pero tal como sucede con la aspirina, pueden provocar efectos beneficiosos si se utilizan de manera moderada y controlada.

Es así como el celecoxib®, uno de estos remedios, ha demostrado un efecto inhibidor a través de la angiogénesis, -la formación de nuevos vasos sanguíneos- en el crecimiento de los pólipos del colon, especialmente en casos familiares de pólipos o poliposis. Cabe destacar, que la mayoría de los cánceres de colon y recto, se originan en pólipos, tumores benignos, de crecimiento lento, localizados en la pared del intestino grueso o recto, que suelen ser asintomáticos y pueden ser precursores del cáncer de colon y recto.

La importancia de lo anterior radica en que, tal como explica el médico de Clínica Alemana, “en la actualidad, contamos con dos fármacos que usados en forma racional y controlada podrían tener una indicación, como un tratamiento preventivo del cáncer de colon y recto, sin desestimar los cambios de conducta, los hábitos alimentarios y las consultas periódicas con un especialista. Por el contrario, los remedios que son objeto de abusos o que han sido administrados sin una supervisión médica, pueden provocar efectos secundarios y exponer a los pacientes a otras enfermedades”.
Por último es necesario señalar que la dosis recomendada es equivalente a una aspirina infantil. Con esa cantidad, se logra el efecto protector contra el cáncer de colon y recto, sin ocasionar daños en la mucosa gástrica y disminuyendo entonces el riesgo de presentar un cáncer.

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Categoría: Medicamentos.




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