La donación de sangre también salva vidas


La sangre no se puede fabricar, por lo tanto, los donates voluntarios son fundamentales al momento de salvar vidas.
Tan importante como la donación de órganos es la de sangre. Accidentes, cirugías, quimioterapia, trasplantes y otras condiciones requieren transfusiones sanguíneas urgentes de las cuales depende la vida de tantas personas. Pero, como todo lo que parece simple e innecesario, y requiere ayuda gratuita, la donación de sangre escasea.

El doctor Hernán Figueroa, jefe del Banco de Sangre de Clínica Alemana, explica la trascendencia de esto: “La sangre no se puede fabricar. Hay mucha gente que la necesita y si no la recibe, se muere. Los trasplantes, ciertas cirugías y los tratamientos de quimioterapia no podrían existir si la gente no dona sangre”.

De los donantes, un 2% corresponde a voluntarios y un 98% a reposición, es decir, personas que reponen la sangre utilizada previamente por algún conocido. “Como estos donantes, tienen necesidad, a veces pueden omitir información sobre conductas de riesgo que los inhabilitaría como donantes. Es por eso que los voluntarios son los más seguros, ya que al hacerlo sólo por ayudar, no lo harán si consideran que pueden dañar al potencial receptor”, afirma el doctor Figueroa.

El caso de la sangre tipo cero negativo (0 -) es más serio aún. Muy pocos tienen este grupo sanguíneo y el problema es que sólo pueden ser transfundidos con su tipo. Para hacer frente a esta realidad, el Banco de Sangre de Clínica Alemana inició una campaña dirigida a estas personas, para que formen un grupo que done sangre periódicamente. De esta manera, se podría contar con un stock suficiente para hacer frente a las emergencias. Menos del 10% contestó la carta.

La falta de conciencia social sobre este tema es patente y en el caso de este grupo podría solucionarse mediante donaciones dos veces al año, como una forma de solidarizar con otros de la misma condición.
La donación paso a paso
El proceso comienza con una entrevista privada con un tecnólogo médico, donde se pregunta por conductas de riesgo que deben ser respondidas con toda la verdad, ya que, de acuerdo al doctor Figueroa, “lo que se pretende es rechazar temporal o definitivamente a los donantes cuya sangre pudiera poner en riesgo al receptor de la transfusión. Antes se pensaba que esto no era tan importante porque podríamos identificar a los de riesgo con los exámenes, sin embargo ahora se busca evitar que donen, ya que pueden estar en período de ventana, o sea, ser portadores de un virus, estar en fase asintomática y sin embargo, ser infectante”

Si la persona cumple con las condiciones, se le extrae 450cc de sangre. Luego se estudia para descartar la presencia de diferentes virus transmisibles por esta vía: Hepatitis B y C, VIH, sífilis, Chagas y HTLV I (no es obligatorio, pero en C.A. se examina). También se determina el grupo sanguíneo.

A continuación se fracciona en glóbulos rojos, plaquetas, crioprecipitados y plasma. Los primeros son utilizados para tratar principalmente anemia. Las plaquetas son el apoyo primordial para la quimioterapia. Los crioprecipitados contienen el Factor VIII de la coagulación y antes se usaban para el tratamiento de las hemorragias de los hemofílicos, pero ahora menos porque se produce el F VIII de manera segura. Actualmente se utilizan en el tratamiento de trastornos graves y múltiples de la coagulación, como los que tienen algunos pacientes de las Unidades de Cuidados Intensivos. Por último, el plasma, que también se usa en ese tipo de pacientes.

En 24 horas, la sangre estudiada y fraccionada en sus componentes, está lista para la transfusión. Los glóbulos rojos se almacenan a 4 grados en refrigeradores especiales y su duración en esas condiciones es de 35 días.
“La transfusión, al igual que cualquier otra acción médica tiene peligros. Es por eso que los médicos evalúan cuidadosamente los riesgos y beneficios al indicarlas. Si los beneficios son superiores, se indica la transfusión,” sostiene el especialista y agrega: “Este procedimiento nunca ha sido tan seguro como ahora, y sin embargo, nunca ha habido tanto temor y preocupación. El aumento del número de exámenes que se efectúa a la sangre, los procesos de selección de donantes mucho más estrictos, los reactivos que permiten detectar anticuerpos virales en etapas más tempranas, y acortan, por lo tanto, los períodos de ventana, además de controles de calidad son algunas de las medidas

Tiene más de 18 años y menos de 65.

Pesa más de 50 kilos (para un menor peso la extracción de sangre podría provocar algún trastorno).

No se encuentra en ayuno.

No está embarazada.

Se siente bien.

No ha tenido hepatitis después de los 12 años.

No viene obligado, ni recibirá dinero por donar.

No ha ingerido alcohol en las últimas 12 horas.

Han pasado más de tres meses después de la última donación.

Espere una semana si está tomando antibióticos, antialérgicos o corticoides.

Si es diabético insulinodependiente.
Se ha inyectado drogas por la piel o venas.
Es portador de infecciones como el SIDA, hepatitis B o C, o enfermedad de Chagas.

Tiene enfermedades crónicas (riñón, pulmón, corazón, hipertensión arterial…)

Es epiléptico y está en tratamiento.

Ha ejercido el comercio sexual.

Es hombre y ha tenido relaciones sexuales con otros hombres.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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