La importancia del rol del padre


El ingreso de la mujer al mundo laboral ha obligado a los hombres a ser protagonistas activos en la educación de los hijos.
Las tarjetas con dibujos a todo color y frases llenas de faltas de ortografía, el portalápices, el pisapapeles y el desayuno a la cama seguramente permanecen como íconos de la celebración del Día del Padre y seguirán así por años. Lo que sí ha cambiado es el rol que juegan los papás en la crianza de esos pequeños que los llenan de regalos en este día.

De acuerdo a Osvaldo Aravena, psicólogo de la Unidad de Adolescencia de Clínica Alemana, esta ocasión es una invitación social a una validación interfamiliar del padre y a que él tome una participación más activa.

Precisamente ésa es la principal característica del rol del padre actual. El ingreso de la mujer al mundo laboral ha obligado a los hombres a sentar cabeza en la casa como un protagonista más de la educación de sus hijos. Eso, sin duda, ha cambiado el escenario; los nuevos padres ya no pueden seguir el modelo que vieron en los suyos, sino que deben improvisar un rol que, quizás, históricamente nunca se ha jugado.

“El hombre se ha visto impelido a tomar parte en la educación desde su modo masculino. Por ejemplo, tradicionalmente las mujeres se han tomado el afecto como su rol, pero es importante que los hijos sientan el afecto masculino, porque hombres y mujeres son cariñosos de una forma distinto”, afirma el psicólogo.

Tener al papá en la casa más activamente tiene ventajas insospechadas. No sólo se trata de que la mamá esté más descansada porque el papá bañe a los niños y les ayude con las tareas; su aporte va mucho más allá de la simple división del trabajo: “Tenerlos a los dos aumenta la información familiar, permite conocer el mundo desde los puntos de vista masculino y femenino. Además, se distribuyen los roles, pero los hijos no reciben lo mismo desde dos personas en vez de una, sino que mucho más. Se da eso de que uno más uno es tres”, sostiene el especialista.
Cada uno podrá descubrir el suyo y seguramente se enorgullecerá de la ascendencia que tiene en sus hijos. Aparte de la importancia de tener un referente masculino, tanto para niñas como los niños, cada progenitor puede encontrar una labor que hace mejor que el otro.

Esta nueva situación puede parecer igual de estresante como ha sido para la mujer la entrada al mundo laboral, pero con la diferencia de que para ellos la idea es estar más en la casa y disfrutar más a los hijos cuando se está presente. Para Osvaldo Aravena, las consecuencias del requerimiento social de una mayor participación dependerán de cómo se tome: “Al asumirlo gozosamente porque es parte del cuento, cambia el panorama”.

Entonces, jugar, hacer tareas, escuchar sus historias tiene sólo connotaciones positivas que a la larga desembocan en un mayor involucramiento. Mientras más se entrega, más los conoce y más los quiere.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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