Leer el pensamiento, un avance en la comunicación


Estudio estadounidense muestra que es factible traducir las ondas cerebrales en palabras en personas con parálisis avanzada.
Nick Marshall, interpretado por Mel Gibson en la película Lo que ellas quieren, era el alto ejecutivo de una firma publicitaria, solterón con mañas, que vivía la buena vida y que no se relacionada muy bien con las mujeres, especialmente con su hija adolescente. Sin embargo, su vida cambia inesperadamente cuando recibe un choque eléctrico con el que descubre algo que lo horrorizó primero y lo satisfizo después: podía escuchar los pensamientos de todas las mujeres su empleada doméstica, su hija, sus compañeras de trabajo, incluso las que se cruza en la calle.

Esto que parece una fantasía, ya es posible. Sí, científicos estadounidenses de la Universidad de Utah dieron un paso importantísimo en lo que a “lectura de pensamiento” de las personas con parálisis avanzada respecta, en un estudio que muestra que es posible traducir las ondas cerebrales en palabras.

Si bien leer los movimientos que ordena el cerebro al cuerpo era una tarea que los científicos hace bastante tiempo resolvieron a través de avanzados dispositivos, leer cada palabra de un pensamiento sí que era algo complejo que quedaba por concretar y que después de varios intentos, se logró con éxito.

La investigación, que fue publicada en la Journal of Neuroscience (J. Neural Eng. 2010 Sep. 1; 7(5):056007), explica que para lograr este hallazgo, casi sacado de un film de ciencia ficción, se distribuyeron electrodos en dos rejillas del tamaño de un botón en los centros del habla del cerebro de un paciente con un padecimiento que le impide hablar.

Se conectó este sistema a un computador que grababa las señales cerebrales, mientras el paciente decía mentalmente sí, no, calor, frío, hambriento, sediento, hola, adiós, más y menos. Se le pidió a la persona que tratara de repetir las palabras en voz alta y comprobaron que, en una proporción de 76 a 90 por ciento de los casos, el computador mostraba las mismas señales cerebrales para cada palabra que las que había enseñado durante el experimento anterior.

Uno de los especialistas a cargo del proyecto, Bradley Greger señaló que han constatado que “estas señales nos dicen lo que la persona está pensando, pero aún necesitamos ser capaces de traducir más palabras y con más precisión hasta que se convierta en algo que pueda ser definitivamente útil”. En este sentido, su equipo prepara mallas de 121 microelectrodos, pequeños dispositivos que permiten registrar en la inmediata vecindad de una neurona su actividad eléctrica.

El tipo de paciente que podría resultar especialmente beneficiado es aquel que padece parálisis temporal, una característica común de los accidentes cerebrovasculares, con frecuencia de un lado del cuerpo. La parálisis o debilidad puede afectar sólo la cara, un brazo o una pierna, o puede afectar todo un lado del cuerpo y de la cara.

En ese estado, algunos pacientes suelen comunicarse con movimientos, como el guiño de un ojo, para escoger las palabras de un listado, pero la posibilidad de transmitir lo que piensan supondría un gran avance para su autonomía.

“Si sólo logramos llegar a traducir 30 ó 40 palabras, eso podría darles mucha mejor calidad de vida”, aseguró el especialista. El descubrimiento, que de momento sólo ha sido ensayado en ese único paciente, también podría beneficiar a los afectados por la enfermedad de Lou Gehring –patología en la que las células nerviosas gradualmente disminuyen su funcionamiento y mueren, provocando debilidad y atrofia muscular- o el trauma profundo.

Cabe destacar que los electrodos convencionales ya se utilizan, implantados en el cerebro, para ayudar a personas paralizadas a controlar el movimiento de extremidades, pero son demasiado grandes para penetrar otras áreas de materia cerebral, como la encargada del habla. Por eso la ventaja de la técnica es que no hay necesidad de penetrar el cerebro debido a que los minielectrodos se colocan sobre la superficie del órgano.

Aunque el dispositivo funcionó, se requiere perfeccionarlo para que en unos años esté en ensayos clínicos. La búsqueda de un sistema artificial que transforme las señales cerebrales en palabras avanzó notoriamente, de hecho esta investigación sugiere la posibilidad de crear una máquina de traducción y de repetición de palabras en un futuro cercano.

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Categoría: Actualidad Médica.




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