Los probióticos y el intestino


Piensas que el intestino solo sirve para digerir los alimentos. Es cierto que es una de sus las funciones, pero no es la única. También desempeña un papel fundamental en el sistema inmunológico, más de un 60% de nuestras defensas dependen del intestino. Te sorprende, verdad?
Y de quién depende que el intestino funcione correctamente? Tanto desde el punto de vista de la digestión como desde el punto de vista de las defensas. La principal responsable del equilibrio intestinal es la microflora intestinal (también llamada microbiota), es decir de todos los microorganismos que viven en el intestino, que “únicamente son” unos cuantos trillones (has leído bien) de más de 400 especies.
Tienen mucho espacio para asentarse y crecer, piensa que si pudiéramos estirar toda la mucosa intestinal (con sus microvellosidades), ocuparía tanto como un campo de futbol.

El intestino del bebé antes de nacer es estéril. A partir del nacimiento empiezan a establecerse diferentes microorganismos. El que se establezcan unos u otros depende de varios factores, como la alimentación, las enfermedades, la edad, la toma de antibióticos, etc. Antes de los 4 años ya tenemos una flora bastante estable, que es característica de cada individuo (mientras está sano), incluso se habla del DNI intestinal.
Nosotros crecemos y desarrollamos en un entorno con bacterias, convivimos con ellas. Nuestra salud y bienestar depende del equilibrio que establecemos con esa población bacteriana que nos ayudan a digerir los alimentos, la fibra vegetal, sintetizan vitaminas que no podemos fabricar y nos ayudan a mantener funcionando adecuadamente nuestros mecanismos inmunitarios.
El tubo digestivo y la microflora son interdependientes y su equilibrio condiciona nuestra salud. Un cambio en esa población bacteriana puede dar lugar a un desequilibrio que favorece las llamadas “enfermedades de la civilización”: intolerancias, alergias, enfermedades inflamatorias crónicas, estreñimiento….
Te preguntarás qué puedes hacer para mejorar el estado del tubo digestivo y de los microorganismos que habitan en él.
Imagino que conoces la respuesta: una alimentación saludable (fruta, verduras, pescado, etc.) y los probióticos.
Probiótico es una palabra de origen griego que significa “a favor de la vida”.
Los probióticos son microorganismos vivos que ingeridos en cantidad adecuada proporcionan beneficios saludables. Estimulan el crecimiento de otros microorganismos beneficiosos para el huésped, mejorando el equilibrio microbiano intestinal.
Se utilizan en la alimentación desde tiempos antiguos y tú seguro que has comido en muchas ocasiones”probióticos” (aunque posiblemente sin saberlo), me refiero a los yogures, contienen microorganismos vivos que contribuyen a modificar la composición de la microflora intestinal y de esta forma influir en la salud.
En la actualidad hay gran cantidad de alimentos con probióticos ya sea en forma de alimento como los yogures, o también en suplementos en forma de polvo, comprimidos o cápsulas.
Cuando se habla de probióticos es un término general que incluye muchos tipos de bacterias, cada una de ellas tiene características diferentes. Los tipos más comunes pertenecen a las familias, como Lactobacillus, bifidobanterium, streptococcus, etc. En la actualidad se está investigando sobre la utilidad de cada uno de los probióticos en el tratamiento de diversas enfermedades.
Para mejorar tu salud, recuerda que los probióticos, tomados de forma regular, poseen efectos nutricionales ya que ayudan a mejoran la digestibilidad de los alimentos y favorecen la absorción de diversos nutrientes como vitaminas y minerales. Pueden aliviar muchos problemas intestinales y también mejorar tu sistema defensivo al competir con las bacterias patógenas impidiendo su crecimiento.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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