Manifestaciones clínicas de la Neumonía nosocomial


Las manifestaciones clínicas de la Neumonía nosocomial son similares a las descritas para la neumonía adquirida en la comunidad, aunque en ocasiones el cuadro clínico es mucho más insidioso. En general, se puede asumir que el proceso inflamatorio que acompaña a la proliferación de microorganismos en las vías respiratorias periféricas se traduce clínicamente en la presencia de secreciones respiratorias purulentas. Sin embargo, y sobre todo en pacientes intubados o graves, la purulencia en las secreciones respiratorias no traduce automáticamente la existencia de una neumonía, dada la frecuencia de tráqueobronquitis en estos pacientes.
En la exploración física, lo habitual es objetivar la presencia de fiebre, aunque la temperatura corporal puede ser normal o incluso estar disminuida, particularmente en pacientes hemodinámicamente inestables o en tratamiento con antimicrobianos o glucocorticoides. Los signos auscultatorios de consolidación pulmonar suelen estar ausentes y es preciso buscar signos físicos más sutiles, como una alteración del nivel de conciencia, o un deterioro hemodinámico o del intercambio de gases.
En la radiografía de tórax puede apreciarse una condensación lobular o segmentaria única, pero lo habitual es la presencia de focos bronconeumónicos mal definidos y diseminados. La sensibilidad y la especificidad de la radiografía en el diagnóstico de la Neumonía nosocomial también son limitadas y, en el paciente hospitalizado, existen otras muchas causas de infiltrados pulmonares que pueden confundirse con una neumonía.
Las exploraciones complementarias suelen revelar leucocitosis intensa con desviación a al izquierda, hipoxemia y, al igual que en otros procesos sépticos, se puede observar un aumento de las transaminasas y alteraciones en la coagulación.

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Categoría: Glosario Médico.




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