Miembro fantasma: El dolor del amputado


¿Se imagina una persona que sólo podía dormir boca abajo porque la mano que le había sido amputada le molestaba en otra postura?

Parece un cuento sacado de esas series americanas de parapsicología o fenómenos paranormales, pero las sensaciones provocadas por el miembro fantasma son percibidas con distintas características por todos los amputados alguna vez.

Según explica el doctor Mario Campero, neurólogo de Clínica Alemana, la experiencia del miembro fantasma generalmente consiste en una sensación de hormigueo y/o dolor en la extremidad amputada -se siente como si la apretaran o estiraran-.

Para entender este fenómeno es necesario saber cómo funciona la generación de sensaciones. “La vía de la sensibilidad comienza en los receptores ubicados en la piel, los cuales perciben estímulos mecánicos o térmicos como el calor, dolor, etc. y los transforman en señales eléctricas. Éstas viajan a través de una fibra nerviosa hasta la médula espinal, de ahí hacen un relevo para llegar hasta el centro del cerebro (tálamo) y finalmente se proyectan en la corteza del cerebro. Uno de verdad siente en el cerebro, ahí se proyecta la sensación percibida desde el lugar de donde viene (ver Homúnculo de Penfield). Cuando se corta el nervio por una amputación y se produce un estímulo en la fibra nerviosa que queda en el muñón, el cerebro interpreta la señal como si viniera del receptor, que podía estar ubicado en cualquier parte. Por eso la persona siente dolor, calor, presión, en un miembro que no existe”, explica el doctor Campero.
En términos más simples; si a un nervio, que lleva información de dolor desde un receptor que está en la palma de la mano, se le aplica un estímulo en la mitad del brazo y usted cierra los ojos, el cerebro sentirá dolor en la palma de la mano. Generalmente un amputado percibirá sensaciones de la parte más distal del miembro perdido, porque en ella hay una mayor concentración de receptores (manos, cara, pies y genitales son las zonas más sensibles).

El especialista aclara que los estímulos a los nervios que quedan en el muñón se producen porque algunas fibras nerviosas siguen creciendo y quedan haciendo contacto, además la estimulación continua favorece los síntomas del miembro fantasma. “Por esta razón algunas personas no pueden utilizar prótesis”.
El fenómeno del miembro fantasma también puede ser producido por otras condiciones como tumores de la médula, enfermedades de la columna (hernias), lesiones traumáticas (corte, quemadura, prótesis mal instalada), neuropatías (patología de los nervios producida por males como la diabetes) y accidentes cerebrales. Éstas deben dañar un nervio en algún nivel para producir exactamente el mismo efecto que una amputación.

El factor psicológico
El neurólogo afirma que cuando existe un dolor cuyo origen es una lesión nerviosa, ya sea por una fibra que hace contacto en un muñón o un daño en un nervio por otras causas, se debe realizar una cirugía para reparar la situación. “Eso puede ayudar en algunas condiciones, por eso, en conjunto, se administran fármacos que reducen la sensibilidad (anticonvulsivantes). Cuando no es una amputación, lo difícil es detectar la verdadera causa del malestar, porque duele una zona distinta a la afectada”.

El especialista agrega que es importante el apoyo psicológico en el caso de los amputados, ya que el dolor tiene un fuerte componente afectivo y quizás eso es lo que condiciona que en unos individuos aumente, en algunos se mantenga y en otros desaparezca.

“El dolor es bien curioso, cuando aplico corriente en el dedo índice de la mano izquierda, se activa la vía del dolor, llega al tálamo contralateral y luego a la corteza contralateral, pero también se activa la corteza frontal. Las partes contralaterales tienen que ver con la percepción del dolor como estímulo y la corteza frontal con el sufrimiento asociado al dolor. Entonces, el dolor tiene dos componentes: el nociceptivo y el afectivo. Por ejemplo, los opioides reducen el afectivo. Sin duda que éste es modulable, pero el nociceptivo no”, afirma.

Por esta razón el doctor Campero recomienda ayudarse con una psicoterapia que alivie la depresión que provoca la falta de una zona del cuerpo, ya que eso atenuará parte del dolor.

De hecho, en un sitio web de amputados, los principales consejos para paliar el miembro fantasma son masajes, cambiar de posición, calor local y algunos ejercicios, además de medidas para disminuir la estimulación al muñón como, sacarse la prótesis. En definitiva, la mayoría son actividades que ayudan a no poner atención en la extremidad inexistente.

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Categoría: Actualidad Médica.




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