Nuevo Equipo de la Unidad de Cuidados Intensivos


Cuando suenan las sirenas, las luces se prenden intermitentemente y las ruedas de la ambulancia recorren con una velocidad asombrosa el asfalto, todo indica que una emergencia médica está en curso. En ocasiones, la labor de los doctores en la sala de urgencias basta para controlar al paciente, quien luego de un tiempo breve podrá regresar con su familia. En otras, para salvar una vida se necesitarán procedimientos más complejos, que requerirán mayor tiempo y esfuerzo de los médicos. En un momento así, todos los recursos disponibles, desde el personal especializado hasta los insumos más básicos, son factores que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Quizás uno de los elementos más importantes en un escenario como ese, es el equipamiento tecnológico con el que puede contar un centro asistencial. Distintos aparatos y técnicas permitirán tener una visión más clara y objetiva de lo que sucede en el organismo del paciente. Todo está destinado a brindar la mejor atención posible, en forma rápida y oportuna. Por lo mismo, lo que a continuación va a leer resulta de gran interés para la comunidad, porque nada asegura que en la oscuridad de una noche cualquiera no sea usted el que vaya en la ambulancia…

Se denomina Sistema Lycox. Aunque su nombre no dice mucho, basta decir que se trata de un equipo de última generación, único en toda Latinoamérica y que acaba de llegar a Clínica Alemana, en el marco de un programa de desarrollo para el manejo de pacientes neurológicos graves.

Probablemente, quien mejor puede explicar las bondades de esta nueva unidad es el doctor José Miguel Montes, médico intensivista de Clínica Alemana. «Se trata de un equipo destinado a monitorear la presión tisular de oxígeno cerebral. En cualquier patología encefálica grave, el factor denominador común es la falta de oxígeno en el cerebro. Esta carencia, que se conoce como hipoxia tisular, se puede producir en varios cuadros, como una hemorragia subaracnoídea, por aneurisma cerebral; una hemorragia o infarto cerebral, o un traumatismo encéfalo craneano, entre muchos otros», dice el especialista.
«Las células del cuerpo humano, especialmente las neuronas, son dependientes de oxígeno, por lo tanto sin un aporte adecuado de él, el cerebro muere. Lo que permite este nuevo equipo es monitorear el nivel de oxígeno en el mismo tejido cerebral, algo que antes no se podía hacer en forma continua, al lado de la cama del paciente. De esta manera, es posible adoptar las medidas necesarias para un tratamiento más efectivo y prevenir cualquier tipo de eventos que pongan en riesgo la vida de la persona», agrega Montes.

Hasta ahora la monitorización del paciente con daño cerebral agudo era realizado a través de otras técnicas, como la medición de la presión intracraneana y los estudios de imágenes. Estos métodos no permitían determinar exactamente el estado de oxigenación del cerebro. Además, en el caso de los estudios de imágenes era necesario trasladar al paciente a las salas donde funcionan estos aparatos, trayecto que, en el caso de los enfermos más críticos, a veces era no posible realizar.

La importancia de este nuevo equipo, es que permitirá obtener una mayor cantidad de información sobre el estado de un paciente neurológico grave, perfeccionando los datos que aportan la medición de la presión intracraneana y el estudio de imágenes. En este contexto, el uso del Sistema Lycox no pretende reemplazar los métodos anteriores, sino constituirse en una herramienta más para el manejo adecuado de estos enfermos críticos. Es decir, viene a ser el complemento ideal para las tecnologías precedentes.

Justamente, la utilización conjunta de todas estas técnicas es lo que permitirá obtener información más exacta y certera, de manera que los médicos puedan tomar las mejores decisiones en forma rápida y oportuna, según cada caso.

El doctor Montes explica que el aparato «utiliza un sistema de micro electrodos de plata que miden el oxígeno por método de óxido reducción. Su funcionamiento consiste en introducir un catéter en el tejido cerebral, que mide el nivel de oxígeno en un área de 1,3 cm2. En general, cuando una persona sufre un daño neurológico severo, hay una porción del cerebro que queda prácticamente destruida producto del daño generado por el trauma o la hemorragia, por ejemplo. No obstante, hay otras neuronas que aún sobreviven y que se encuentran alrededor de la parte afectada».
«Esto es lo que se llama zona de penumbra, donde aún hay neuronas que pueden recuperarse. Con una atención médica oportuna y eficiente, evitando factores que agraven el daño neuronal en la zona de penumbra -como hipotensión, hipoxemia, hiperglicemia, entre los más importantes- podrían salvarse un mayor número de neuronas, mejorando considerablemente las posibilidades de que el paciente sobreviva y que no sufra secuelas muy severas. En ese sentido, este equipo representa una ventaja muy importante en comparación con el tratamiento convencional, ya que es capaz de proporcionar valiosos datos, que a fin de cuentas permitirán un manejo más exacto y objetivo de los enfermos».

Pero eso no es todo. El nuevo equipo no sólo puede ser usado en pacientes neurológicos graves, sino que además sus aplicaciones están capacitadas para controlar el aporte de oxígeno en otros órganos y tejidos como el hígado y los músculos. El especialista de Clínica Alemana, comenta que también servirá para monitorear a personas en estado de schock y pacientes sometidos a operaciones complejas, como es el caso de los transplantes.

No obstante lo anterior, su uso en personas que experimentan lesiones cerebrales severas es lo que más entusiasma al médico intensivista. «En este tipo de cuadros, el peor escenario es no saber qué esta pasando. De cierta forma, gracias a esta nueva unidad podemos acercarnos un poco más al cerebro de un paciente en esas condiciones. Para graficarlo a través de una analogía, podríamos decir que si el cerebro es una casa, antes sólo se podía observar desde el jardín. Mediante los adelantos tecnológicos, fue posible ver lo que ocurría en su interior por la cerradura de la puerta. Con el nuevo equipo será posible mirar a través de una ventana, otorgando un campo de visión mucho más amplio y certero de lo que sucede adentro».

Finalmente, el doctor Montes asegura que la adquisición de este nuevo equipo posiciona a Clínica Alemana en la vanguardia del manejo de pacientes neurológicos graves, pues «la institución cuenta con los mejores recursos tecnológicos del momento. Este aparato no sólo es el primero que llega a Latinoamérica, sino que en cualquier parte del mundo es considerado un equipo de punta, lo que unido al personal altamente capacitado, permite ofrecer al paciente la mejor atención que una persona puede recibir».

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Categoría: Actualidad Médica.




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