Obesidad provoca aumento de diabetes tipo II en menores


La obesidad es la principal causa del aumento de diabetes tipo 2 en niños y adolescentes.
Históricamente por cada 10 niños y adolescentes diabéticos tipo I había menos de uno tipo II. Esta relación está cambiando, principalmente debido al incremento de la obesidad, lo que plantea un complejo desafío, pues el riesgo de sufrir las complicaciones de esta enfermedad es mayor conforme aumentan los años a los que una persona se ve expuesta.
De acuerdo a la Sociedad Americana de Diabetes no existe mucha información acerca de la diabetes tipo II en niños y adolescentes porque recién ahora se está reconociendo su surgimiento. De todos modos algunos estudios en pequeñas poblaciones muestran que la percepción de los médicos que trabajan en el área no es errada: en la ciudad de Cincinnati, Ohio, la incidencia en menores de 10 a 19 años subió de 0,7 por cada 100.000 en 1982 a 7,2 por cada 100.000 en 1994.

A nivel nacional no hay investigaciones de ese tipo, pero según la doctora Francisca Ugarte, pediatra endocrinóloga de Clínica Alemana, claramente se observa un aumento: “Ahora se diagnostica mucho más porque la buscamos en niños obesos y tenemos exámenes que nos permiten detectar estados de prediabetes (insulinoresistencia e intolerancia a glucosa).

Incluso, muchos diabéticos adultos pueden haber tenido estos estados desde chicos, pero nunca lo supieron”.

Las causas del incremento de la diabetes tipo II en este grupo obedecen a varios factores: cambios en la dieta (hipercalórica, bajo contenido de fibras y alto de ácidos grasos saturados), al aumento de niños nacidos con bajo peso que sobreviven y que tienen mayor predisposición a desarrollar insulinoresistencia, el uso de corticoides en dosis altas por largo tiempo en pacientes con trasplantes y/o enfermedades autoinmunes y, la más importante, la epidemia de obesidad.

Según datos de la JUNAEB (Junta de Auxilio Escolar y Becas) en 1987 un 7% de los niños de 1ero básico eran obesos (IMC mayor de 30) y en 1996 la cifra llegó al 14%. La doctora Ugarte explica que el exceso de masa grasa provoca una resistencia insulínica, es decir, la acción de la insulina -hormona encargada de facilitar el ingreso de la glucosa que viaja por la sangre a las células- no actúa adecuadamente.
La relación es tan estrecha que un 85% de los niños diagnosticados con diabetes tipo II es obeso. De acuerdo a un estudio publicado en el New England Journal of Medicine un 25% de los jóvenes obesos tiene prediabetes (glicemia basal entre 110 y 126 mg/dl) y en Chile algunas investigaciones muestran la presencia de diabetes en un 2,8% de menores obesos y un 5,79% de intolerancia a la glucosa.

Antecedentes familiares, acantosis nigricans y obesidad
La diabetes puede provocar una serie de complicaciones a largo plazo, como insuficiencia renal, accidentes cardiovasculares, y alteraciones neurológicas y de la retina. Evitar llegar a ellas es el principal desafío para estas nuevas generaciones, pues se verán mucho más afectadas por la diabetes.

La endocrinóloga sostiene que la prevención se basa en llevar un estilo de vida saludable, con una dieta equilibrada, ejercicios y un peso adecuado; especialmente en los niños con antecedentes familiares de diabetes. Como el riesgo de sufrir las consecuencias propias de este mal, aumenta según la cantidad de años a los que la persona se ve expuesta y a la falta de control de la glicemia, es vital diagnosticarla precozmente y hacer un tratamiento adecuado.

“Existen dos signos que obligan al médico a pedir exámenes que confirmen la sospecha de una diabetes o estados de prediabetes en un paciente obeso: los antecedentes familiares de diabetes y la acantosis nigricans -piel gruesa e hiperpigmentada (que las madres confunden con “piñén”) en el cuello, axilas y entrepiernas-“, explica la doctora Ugarte.

Confirmado el diagnóstico, el objetivo del tratamiento es controlar el nivel de azúcar en la sangre: “Primero se intenta con una dieta con restricción de hidratos de carbono (azúcares) y logrando un peso normal. Si se encuentra en una etapa de insulinoresistencia, (ver recuadro) habitualmente basta con esta medida, pero si se trata de una intolerancia a la glucosa es necesario agregar un medicamento recientemente aprobado por la FDA para su uso en niños, la metformina”.
Etapas de desarrollo de la diabetes

Insulinorresistencia: Glicemias de ayuno normales o entre 110 y 125 mg/dl, con aumento de la insulina basal o post sobrecarga de glucosa

Intolerancia a la glucosa: Glicemias de ayuno normales con glicemias elevadas posteriores a sobrecarga de glucosa, con aumento de la insulina basal o post sobrecarga
Diabetes: Glicemias de ayuno sobre 126 mg/dl y post sobrecarga sobre 200 mg/dl, independientes del nivel de insulina

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Glosario Médico.




Deja un comentario