Palomas: Mensajeras de enfermedades


El contacto prolongado con estas aves puede desencadenar una serie de patologías que afectan principalmente al sistema respiratorio.
Son parte de nuestras ciudades y ya estamos acostumbrados a convivir con ellas. Pero lamentablemente las palomas no son sólo símbolos de paz, sino que también son portadoras de una serie de enfermedades que afectan al ser humano.

Estas patologías las transmiten por medio de sus excrementos secos, de fácil diseminación; por la contaminación de alimentos con sus secreciones y a través de sus plumas que suelen tener parásitos.

Entre las afecciones más conocidas están la psittacosis u ornitosis, histoplasmosis, criptococosis y la tuberculosis aviar. También pueden producir alergias y transmitir parásitos como ácaros, pulgas y chinches, entre otros. La gravedad de la enfermedad dependerá del estado inmunitario de la persona, de la virulencia del germen y de la cantidad de microbios a la cual esté expuesta.

A juicio del doctor Selim Abara, pediatra broncopulmonar de Clínica Alemana, los problemas que producen las palomas son poco conocidos: “Esporádicamente se ven algunas enfermedades, como la psittacosis u ornitosis, que puede dar un cuadro clínico de neumonía atípica. Por eso cuando un médico se enfrenta a una neumonía cuya presentación clínica o evolución se escapa del cuadro clásico bacteriano, es importante que pregunte si el paciente ha estado en contacto con este tipo de aves”.

La ornitosis es producida por la Chlamydia psitacci, que es una bacteria que afecta a más de 100 especies de aves. En Estados Unidos esta enfermedad es un gran problema en pavos, palomas y pericos, los cuales eliminan la bacteria en las heces y descargas nasales.

En humanos se manifiesta como enfermedad respiratoria febril, con escalofríos, tos, pérdida de apetito y dolores musculares, de articulaciones, cabeza y pecho. Entre sus complicaciones están posibles inflamaciones del bazo o del músculo cardíaco, sin embargo, si se aplica un adecuado tratamiento las posibilidades de ser fatal son bajas.
De acuerdo al doctor Abara, “las deposiciones secas de las palomas también pueden ser portadoras de otro tipo de infecciones respiratorias, como la provocada por el mycobacterium aviar, que produce una tuberculosis atípica, muy resistente a los antibióticos habituales y que puede atacar a pacientes inmunodeficientes. También hay infecciones por hongos, como el histotoplasma, responsable de la histoplasmosis, que es una enfermedad que afortunadamente no vemos mucho acá”.

Otra patología que puede ser desencadenada por un contacto directo y continuo con las palomas son las alergias a las plumas o al polvo fecal. Según el doctor Abara se puede dar dos tipos diferentes: la alergia clásica, que se expresa como una rinitis o un asma, y la alergia que produce una inflamación en los alvéolos, que son las unidades más delicadas del pulmón. Esta última -la alveolitis alérgica- es mucho más grave.
“Hay niños que han sido mal catalogados de asmáticos, que tosen meses o incluso años, sin respuesta al tratamiento. Su estado va empeorando progresivamente, con deterioro respiratorio y nutricional, ven limitada su capacidad de jugar o correr, a tal punto que les falta el oxígeno, caminan cinco a diez metros y quedan agotadísimos. Luego, al ser evaluados por un especialista, se establece que en realidad se trataba de una alveolitis alérgica, provocada por el contacto crónico con palomas u otras aves”, cuenta el especialista.

De acuerdo al doctor Abara, el principal problema para diagnosticar esta enfermedad es que los médicos no la consideran al momento de evaluar al paciente, porque no es una patología común. Una vez que es identificada, con el tratamiento adecuado se puede obtener buenos resultados, siempre que el diagnóstico no sea muy tardío.

Es importante destacar que las medidas de prevención para las personas que deben convivir con este tipo de aves son el uso de máscara y los sistemas de purificación de aire.
SALMONELLA

Además de las infecciones a nivel respiratorio, las palomas pueden ser portadoras de infecciones digestivas, como la salmonellosis, que se transmite por la ingestión de comida que tuvo contacto con materia fecal contaminada (ruta fecal-oral).

Los síntomas más comunes en todas las especies son diarrea, vómito y fiebre leve. La infección puede originar deshidratación, debilidad y algunas veces la muerte especialmente en los niños pequeños y adultos mayores.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Actualidad Médica.




Deja un comentario