Pediculosis: Intrusos en mi cabello


Son diminutos, pero increíblemente molestos. Tienen seis patas que terminan en pequeñas garras, con las que se adhieren firmemente al cuero cabelludo, y poseen una cabeza pequeña con un aparato bucal preparado para la punción y succión de la sangre.

Los vulgarmente llamados “piojos de la cabeza” o Pediculus Humanus Capitis, son parásitos exclusivos del ser humano.

Estos insectos pertenecen a la familia de los ácaros y en su adultez miden de uno a dos milímetros. En tres semanas pasan del estado de larva a adulto y su promedio de vida es de treinta días, período en el que cada hembra puede poner hasta 200 huevos o liendres, que son como conitos blancos invertidos y que se adhieren a menos de un centímetro de la raíz del pelo.

La pediculosis o infestación por pedículos (piojos), se presenta principalmente en invierno, debido al estrecho contacto que tienen los niños en el colegio y al hacinamiento que se vive en algunos hogares.

Según el doctor Winston Martínez, dermatólogo pediátrico de Clínica Alemana, “este problema es bastante común en los niños, porque en sus juegos establecen relaciones físicas muy cercanas. Es por esto que cuando un alumno está infestado, hay altas probabilidades de que contagie al resto”.

El síntoma más frecuente de esta parasitosis, es una picazón intensa en la nuca y detrás de las orejas, que es provocada por una toxina que inyecta el piojo en la piel cuando pica para succionar la sangre.

La transmisión se puede producir por contacto directo entre personas o al compartir elementos de uso personal, como cepillos, audífonos, almohadas y vestimenta, entre otros.
Cómo combatirlos
El primer indicio que hace sospechar a las madres que sus hijos tienen pediculosis, es cuando los ven rascarse la cabeza. Para constatar si hay infestación, se debe revisar el cabello bajo la luz del sol, y observar mechón por mechón, en forma ordenada. En la consulta médica se puede realizar un examen con “Luz de Wood”, para identificar las liendres vivas.
Para combatir este problema existe una serie de pediculicidas. Uno de los más comunes es el lindano, pero en Chile hoy en día su uso está restringido, ya que si es aplicado en concentraciones elevadas o ingerido puede ser neurotóxico.

Actualmente, los principales productos que se venden en las farmacias son a base de permetrina y piretrina, que si bien tienen un costo más elevado, son más seguros y logran buenos resultados. Sin embargo, hay que aclarar que ningún pediculicida es 100 % efectivo contra las liendres, por lo que es importante tomar algunas medidas adicionales.

El doctor Martínez, explica que “los huevos demoran ocho días en eclosionar, por lo tanto, es muy importante que el tratamiento se aplique en dos etapas, primero para matar a los pedículos maduros y ocho días después para eliminar a los recién nacidos”.

Los productos deben usarse siempre en pelo seco, y luego es conveniente utilizar un peine para sacar las liendres que el pediculicida no logró eliminar. También es común que se recomiende el uso de vinagre para desprender los huevos del cabello, sin embargo, éste es un tema controvertido entre los especialistas.
MEDIDAS PREVENTIVAS

Para que disminuya la probabilidad de infestación, es necesario crearle al piojo un hábitat poco propicio para anidar y reproducirse.

Es recomendable:
– Que los varones usen el pelo corto, y las niñas, dos colitas o trenzas.

– Mantener conductas de higiene adecuadas, como el lavado frecuente del cabello (día por medio).

– Aplicar bálsamos que faciliten el cepillado del cabello.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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