Prevenga el cáncer de piel con un simple examen


La detección en la etapa inicial del cáncer de piel garantiza una curación de un 100%. Dejar que un tumor crezca unos milímetros, en algunos casos, puede traducirse en menos de la mitad de éxito en los tratamientos.

En Chile la incidencia de este tipo de cáncer se ha duplicado en los últimos 10 años, y a pesar de que su mortalidad es baja en comparación a los otros tumores malignos, su frecuencia es tan alta (50% de todos los cánceres) que los gastos en salud se disparan. Definitivamente, un bronceado intenso tiene consecuencias.

Todo esto motivó a Clínica Alemana a organizar por primera vez el Mes de la Piel, destinado a incentivar la prevención y diagnóstico precoz del cáncer de piel. El programa consiste en una consulta con un dermatólogo a un precio preferencial, donde el especialista realiza un examen especial para detectar la presencia de lesiones sospechosas y entrega las recomendaciones adecuadas a cada paciente.
Las personas que han padecido de un cáncer de piel; presentan antecedentes familiares; tienen lunares de más de 6 mm., de bordes irregulares o que han cambiado de color y/o tamaño (ver ABCD del melanoma); han sido sometidas a tratamientos prolongados con inmunosupresores corticoides, radioterapia-, o presentan lesiones ulceradas que no cicatrizan, deben consultar.

Curación garantizada
Existen varios tipos de cáncer de piel, el más común es el basocelular -parece una herida que no termina de curar, localizada principalmente en la cabeza, cara, cuello y dorso de las manos-, luego el de células escamosas o espinocelular -tiene variadas presentaciones como sobreelevaciones y placas escamosas-, y el más agresivo es el melanoma.
Según explica el doctor Raúl Cabrera, dermatólogo de Clínica Alemana, detectar cualquiera de estas lesiones in situ, es decir, en su etapa inicial donde se ubican en la primera capa de la piel y tienen un grosor de unos 0,1 mm. garantiza una mejoría de un 100%.

“Si se diagnostica un melanoma mayor o igual a 1 mm. de grosor, el éxito disminuye a un 95% y si alcanza los 4 mm. la curación llega a menos de la mitad de los casos”.

De acuerdo a la doctora Francisca Sánchez, dermatóloga de Clínica Alemana, el cáncer de piel se ha duplicado en los últimos 10 años “porque se han incrementado las consultas y diagnósticos precoces, pero principalmente porque ahora se están viendo las consecuencias de la moda del bronceado que comenzó en los años 60s.

Por eso es tan difícil fomentar la prevención, ya que los resultados se verán en 30 años más”.

El mayor culpable de esta enfermedad son los rayos ultravioleta A y B (UVA y UVB), emitidos por el sol. La doctora Sánchez explica que los UVA corresponden a la mayor parte del espectro (90% de radiación UV), pero tienen una baja energía.

“Como tienen una longitud de onda mayor, su contenido de energía es menor, pero pueden penetrar hasta la capa media de la piel, eso daña las células y puede producir cáncer, además broncean y, sobre todo, causan el envejecimiento de la piel”.

Los UVB son parcialmente filtrados por la capa de ozono, por eso su disminución a nivel mundial aumenta su presencia. Abarcan un 10% de la radiación UV y tienen mayor energía que los UVA.

“Se quedan en la primera capa de la piel, pero son muy dañinos: producen cáncer de piel y la quemadura solar característica”, explica la dermatóloga y concluye: “El daño provocado por ambos rayos es acumulativo, por eso la principal forma de prevención es evitar la exposición solar desde la niñez”.
RECOMENDACIONES

– Evite la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, periodo en el cual las radiaciones UVB son más fuertes.

– Usar protector solar FPS 15 o mayor, que absorbe un 93% de los rayos UVB. Fijarse si protege contra UVB y UVA.

– Usar protector también en los días nublados, además de ropas de colores claros, anteojos y sombreros.

– Aplique el protector 20 minutos antes de exponerse al sol.

– No use fuentes artificiales de bronceado (solarium)

– Haga una inspección periódica de su piel. Consulte al dermatólogo si observa lesiones que no cicatrizan o cambios en las características de sus lunares.

– Los menores de un año no deben exponerse al sol de ninguna forma.

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Categoría: Glosario Médico.




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