Pronóstico de la neumonitis por hipersensibilidad


En las formas agudas, la fiebre, los escalofríos y la tos suelen desaparecer a los pocos días de finalizada la exposición al antígeno causal. El malestar general y la disnea pueden persistir algunas semanas y otras anomalías menores de la función pulmonar se pueden observar durante meses. A veces, la enfermedad tiene un curso progresivo a pesar de evitar todo contacto con la fuente antigénica. Las formas subagudas y crónicas tienen una presentación clínica más insidiosa y se diagnostican cuando la enfermedad está más evolucionada. Aunque algunos pacientes se recuperan totalmente, otros desarrollan secuelas permanentes, como enfisema y fibrosis pulmonar. Globalmente, las tasas de mortalidad por neumonitis por hipersensibilidad crónica oscilan entre 1% y 10%.
En ocasiones, la inhalación continuada del antígeno no provoca un deterioro gradual, sino una paulatina desaparición de los síntomas. Esta modulación de la respuesta inflamatoria no se comprende bien y, en la actualidad, no se dispone de ningún marcador bioquímico o funcional que permita predecir la evolución clínica. La edad en el momento del diagnóstico, la duración de la exposición antigénica antes del comienzo del cuadro clínico y la duración total de la exposición, parecen tener un valor predictivo en la probabilidad de recuperación. En el “pulmón del cuidador de palomas”, la probabilidad de recuperación completa es mayor si el paciente es joven y el contacto con las palomas no ha sido superior a los dos años. La linfocitosis en el LBA puede persistir durante años tras la retirada de la fuente antigénica.

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Categoría: Glosario Médico.




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