Tos


La tos es un mecanismo de defensa gracias al cual se expulsan secreciones y cuerpos extraños de la vía aérea. Es, por consiguiente, un reflejo normal que nos protege de sustancias y microorganismos potencialmente dañinos. La tos es la manifestación más frecuente de las enfermedades que afectan al aparato respiratorio y alerta de la presencia en el mismo de sangre o de pus, de una compresión extrínseca de la vía aérea, de la existencia de una masa, de un exceso de moco o de una inflamación en el árbol bronquial o en el parénquima pulmonar. Un mecanismo toxígeno insuficiente condiciona alteraciones de la función pulmonar. Al no poderse eliminar las secreciones respiratorias, éstas se acumulan y pueden ocasionar alteraciones de la relación ventilación-perfusión, atelectasias e infecciones bacterianas
La tos puede ser aguda, cuando la duración de este síntoma es menor de tres semanas, o crónica, si se supera este período de tiempo. La tos aguda suele ser debida a un catarro común; la tos crónica se relaciona más frecuentemente con goteo nasal posterior, asma, reflujo gastroesofágico o bronquitis crónica (tabla 1.I). Las tres primeras, junto con los fármacos inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina, son las entidades que con más asiduidad producen tos crónica en pacientes no fumadores y con una radiografía de tórax y espirometría normales. De entre estas etiologías, el goteo nasal posterior es la más frecuente. Esta entidad es consecuencia de afecciones rinosinusales productoras de secreciones que son drenadas hacia la faringe, estimulando los receptores tusígenos de la vía aérea superior. El asma bronquial puede manifestarse exclusivamente por tos crónica, lo que suele traducir una menor gravedad del cuadro que la presencia de sibilancias persistentes. En estos casos, la tos es una expresión de la inflamación bronquial y responde al tratamiento antiinflamatorio y broncodilatador. La prevalencia de la tos como síntoma aislado de presentación de asma es desconocida, aunque se presupone baja. La aspiración de pequeños volúmenes de secreciones gástricas produce una inflamación laríngea y bronquial que clínicamente se manifiesta como tos y disfonía. Los mecanismos que se han propuesto para explicar este tipo de tos son la aspiración del contenido ácido en la vía aérea, la irritación directa de la hipofaringe o la activación, por perfusión ácida distal, del reflejo esófago-traqueo-bronquial. Este último mecanismo no precisa de la micro-aspiración ácida en la vía aérea y explicaría la presencia de tos crónica en pacientes que no refieren síntomas digesti-vos y en los que no se consigue demostrar reflujo esofágico proximal. La frecuencia de cuadros tusígenos mediados por fármacos inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina es de alrededor del 10% y es más común en las mujeres. Se trata de una tos no productiva en relación a un efecto idiosincrásico del medicamento y, por lo tanto, no es dosis dependiente. Puede aparecer al cabo de unas pocas horas o tras varias semanas o meses después de la administración de la primera dosis. Con la retirada del fármaco la tos desaparece o mejora considerablemente en un plazo no superior a cuatro semanas. Un mismo paciente puede tener varias causas de tos crónica y es de capital importancia recoger los cambios cronológicos en las características de la tos, así como el tiempo y las circunstancias en que se produce.

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Categoría: Glosario Médico.




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