Tratamiento médico de las Bronquiectasias


Médico. El tratamiento rutinario de los pacientes con BQ está encaminado a mejorar el aclaramiento mucociliar y al control de las exacerbaciones agudas y de la respuesta inflamatoria.
Fisioterapia respiratoria. Las secreciones respiratorias se expulsan con dificultad de las áreas bronquiectásicas, lo que conduce a infecciones recurrentes y a perpetuar la inflamación y la lesión tisular en la vía aérea. Así pues, la eliminación eficaz de secreciones mediante la fisioterapia respiratoria es una de las partes del tratamiento de mayor trascendencia. Los pacientes deben practicar drenajes posturales y técnicas respiratorias controladas durante un mínimo de media hora al día. El ejercicio físico también es de gran ayuda para movilizar y eliminar secreciones de las vías aéreas.
Hidratación y aclaramiento mucociliar. La administración de agentes mucolíticos intenta tratar la hipersecreción bronquial alterando las características fisicoquímicas de las secreciones respiratorias para mejorar su drenaje. Altas dosis de bromhexina, acetilcisteína nebulizada y agentes osmóticos, tales como suero salino hipertónico, manitol, dextrano o lactosa pueden ser agentes mucoactivos beneficiosos. El ADN liberado por los neutrófilos en el lugar de la infección contribuye a la viscosidad del esputo. La ADNasa es una enzima específica que descompone este ADN y consigue que el esputo sea menos espeso y viscoso y, por consiguiente, más fácil de expectorar. Es eficaz en pacientes con FQ, pero su papel no está establecido en sujetos con BQ de otra etiología. La uridina-5-trifosfato aerosolizada puede mejorar la eficacia de la tos en pacientes con discinesia ciliar primaria y activa la secreción de cloro. Los inhibidores de la absorción de sodio en el epitelio bronquial, como el amiloride aerosolizado, también pueden ser útiles en pacientes con FQ. En cualquier caso, la hidratación general con líquidos por vía oral es imprescindible para el correcto tratamiento de las BQ.
Broncodilatadores. La hiperrespuesta bronquial no es rara en pacientes con BQ, por lo que la terapia broncodilatadora aerosolizada está indicada en algunos casos. Puede ser particularmente útil antes de iniciar la fisioterapia respiratoria.
Antiinflamatorios. Considerando la patogenia de la enfermedad, los agentes antiinflamatorios, como los glucocorticoesteroides (GCE), podrían tener un papel beneficioso. Sin embargo, los efectos secundarios de la terapia crónica con estos fármacos descartan su uso rutinario en las BQ y, en la práctica, los GCE sistémicos – junto con antimicrobianos – se reservan para el tratamiento de las exacerbaciones. El tratamiento corticoideo inhalado reduce varios componentes o mediadores inflamatorios en la vía aérea, por lo que debe plantearse su prescripción en estos pacientes, particularmente en aquéllos con hiperrespuesta bronquial. El tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofen) puede retrasar el progreso de las lesiones pulmonares en pacientes jóvenes con FQ, aunque su papel en otro tipo de BQ está por determinar. Como consecuencia de la degradación neutrofílica, los pacientes infectados de forma crónica presentan una alta concentración de proteasas enzimáticamente activas en las vías aéreas. Parece, pues, razonable emplear estrategias que incrementen las concentraciones de antiproteasas en el pulmón. En este sentido, el tratamiento aerosolizado con recombinantes humanos de los inhibidores de las proteasas leucocitarias puede abrir nuevas perspectivas terapéuticas.
Antimicrobianos. Puesto que las infecciones juegan un papel importante en la causa, la perpetuación y la exacerbación de las BQ, los antimicrobianos son la principal herramienta para su prevención y tratamiento. Los pacientes con BQ suelen tener infecciones intermitentes cuyo diagnóstico se basa en cambios sintomáticos más que en hallazgos específicos de laboratorio. Un incremento en la tos y en el volumen de la expectoración junto con cambios en sus características macroscópicas, a menudo acompañado de un aumento de la disnea basal y cierto grado de astenia, fiebre y dolor torácico, son las claves para iniciar un tratamiento antimicrobiano. La elección de este tratamiento debe basarse en la flora bacteriológica que coloniza el árbol bronquial de cada paciente y en el conocimiento de la farmacocinética y la penetración y difusión bronquial de los diferentes antimicrobianos. Además, estos pacientes suelen haber recibido ciclos antibióticos previos, por lo que la incidencia de cepas resistentes – particularmente las productoras de betalactamasas – es más elevada. Teniendo en cuenta estas consideraciones, la elección empírica de los antimicrobianos en pacientes con BQ debería iniciarse – siempre tras la obtención de una muestra de esputo para su estudio microbiológico – con fármacos activos frente a H. influenzae y S. pneumoniae (amoxicilina-ácido clavulánico 1.000/125 mg cada 8 horas, o una fluoroquinolona de tercera o cuarta generación) en las situaciones más leves, ampliando la cobertura frente a P. aeruginosa en los casos más graves. En estas últimas circunstancias, casi siempre se requiere terapia intravenosa combinada, con un betalactámico o cefalosporina antipseudomonal y un aminoglucósido. Este abordaje empírico inicial deberá ajustarse de acuerdo con los resultados microbiológicos obtenidos. La duración del tratamiento no está totalmente establecida, pero un mínimo de 10-14 días suele ser necesario para reducir el volumen y la purulencia del esputo, especialmente si el inicio del tratamiento no ha sido precoz y la infección está bien establecida
La mayor parte de los pacientes con FQ se colonizan inicialmente por S. aureus y H. influenzae. Con el tiempo, la colonización por S. aureus va disminuyendo, mientras que la P. aeruginosa aumenta. Tras un periodo inicial de colonización con cepas no mucoides, los pacientes suelen infectarse con fenotipos mucoides (envueltos por una capa de alginato) que no pueden erradicarse, probablemente por la escasa penetración del antimicrobiano en los tapones mucosos que se forman y por el rápido desarrollo de mutantes resistentes. En estas circunstancias se han propuesto distintas estrategias, como la rotación frecuente en el uso de antibióticos antipseudomonales a altas dosis, la administración de ciclos trimestrales de antimicrobianos intravenosos aunque el paciente esté asintomático, la utilización de la vía inhalatoria (nebulizada o en polvo seco) para evitar efectos secundarios y conseguir altas concentraciones en la vía aérea, o la asociación de macrólidos, por su capacidad para inhibir la síntesis de alginato y su efecto antiinflamatorio. En la prevención de la infección por P. aeruginosa es imprescindible el tratamiento antibiótico precoz en la fase temprana de la colonización, – antes de la mutación a formas mucoides –, con tobramicina inhalada, o colistina inhalada sola o en combinación con ciprofloxacino oral, por períodos prolongados. Cualquiera que sea la estrategia, su objetivo es reducir la carga bacteriana y, consecuentemente, la respuesta inflamatoria que genera.
Otras recomendaciones. Los enfermos con BQ deben evitar el consumo de tabaco y otros irritantes que producen inflamación de la vía aérea y daño en el epitelio bronquial. En estos pacientes también es recomendable la vacunación antigripal y antineumocócica. El reflujo gastroesofágico debe ser tratado convenientemente, dado que la aspiración del contenido gástrico puede empeorar su situación respiratoria. Es importante reconocer la panhipogammaglobulinemia y el defecto selectivo de inmunoglobulinas porque la terapia sustitutiva periódica con gammaglobulinas intravenosas puede tener un impacto clínico significativo. En los pacientes con FQ también ha de contemplarse la necesidad de prescribir enzimas pancreáticos y suplementos vitamínicos y calóricos. La terapia génica en la FQ ha conseguido avances interesantes en los últimos años, aunque en la actualidad no es una opción terapéutica.

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Categoría: Glosario Médico.




4 Responses to “Tratamiento médico de las Bronquiectasias”

  1. minerva sanchez Dice:

    M han dicho q tengo asma… me he sentido.mal mucha fatiga para tado tipo de ejercicio; cocinar; mucha tos con expectoracion con esfuerzo y son espeso y pegaso… mucho dolor en el pecho hasta m confunde pienso q son los senos del dolor.. suduracion nocturna


  2. luciana Dice:

    hola mi nombre es luciana y queria saber si la bronquioestacia se cura?queria saber tambien si es contagiosa y si esta bien que me den unas ampollas por mes de penicilina 2.400.000.si la mucocidad no se desprende es posible que uno llegue a cirugia?mis sintomas son febriles.desde ya agradezco sus respuestas.luciana


  3. Jorge bernales Dice:

    Y por favor cual seria la alimentacion mas conveniente para este mal y si es natural la cura mucho mejor gracias nuevamente


  4. Jorge bernales Dice:

    Gracias por la ilustracion y consejos aparentemente soy un paciente de BQ segun el ct que me practicaron seguido de un enfisema pulmonar quisiera saber si esta enfermedad es contagiosa gracias


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