Tuve que aprender a hablar de nuevo


“La verdad es que nunca me sentí estresada. Me sentía cansada, pero podía seguir. Yo siempre pensaba que me podía comer el mundo. A veces me dolía la cabeza, pero ni siquiera tomaba algo. Ese día me fui a la casa y me tomé algo. En la mañana no podía hablar, primero pensé que estaba dormida. Mi ex marido tenía que pasarme a buscar para ir a trabajar. Lo llamé por teléfono. No me acuerdo de nada, pero él dice que yo sólo repetía no puedo y que corté. Cuando llegó al departamento, según él, me veía como un pollo, que no entendía nada. A pesar de todo, me levanté para ir a la Clínica y agarré una brocha de maquillaje, pero me peiné con ella, él me preguntó qué estaba haciendo y yo dije me estoy peinando”.

Alejandra Astete (37) llegó a Clínica Alemana ese 22 de enero de 2002 y se le diagnosticó una hemorragia cerebral temporal izquierda que le produjo una afasia global, que es una pérdida del lenguaje y la comprensión. Alejandra no se desmayó, pero no recuerda casi nada de lo que sucedió de ahí en adelante.

Finalmente el equipo encabezado por el neurólogo Arnold Hoppe decidió que la mejor opción era no operar, ya que no había riesgo vital, y esperar que la hemorragia se reabsorbiera sola. Después de un año, esto ya había sucedido.

De acuerdo a Angélica López, fonoaudióloga, Alejandra se recuperó en un tiempo récord de un año y cuatro meses generalmente demoran tres a cuatro años-. “Fue por el empeño que le puso. Teníamos una hora diaria de lunes a sábado, incluso ella quería los domingos. Además hacía las tareas con su mamá por varias horas”, señala.

Actualmente habla de corrido, lee, escribe y se maneja en forma autosuficiente. Se detiene para buscar en su mente ciertas palabras que no salen tan rápido como ella quisiera y debe releer algunas páginas para retener información.

Sólo le falta perfeccionar su redacción y seguir trabajando en una secuela de la afasia, principalmente la dificultad para retener números, para lo cual se reúne semanalmente con la fonoaudióloga. Otra secuela del accidente cerebral son las crisis de ausencia que periódicamente la visitan y que están siendo tratadas.
Como aprender un idioma
“Estuvo 20 días en la Clínica durante los cuales permaneció sedada y bastante perdida, pero la rehabilitación comenzó inmediatamente. “La Angélica me ponía figuras de flores, jarro… que yo debía identificar y no podía. En mi interior yo sentía que entendía, pero no me podía explicar. Eso me desesperaba. Por ejemplo, yo sabía que mi mamá que era alguien cercano, pero no quién era exactamente. Miraba por la ventana y pensaba cómo la gente puede manejar un auto, ¡cómo conversan! Encontraba que todo el mundo era top”-, cuenta riéndose.
Durante la celebración anual del equipo de neurorehabilitación.

Alejandra explica que este proceso es como aprender a hablar de nuevo. Reencausó su carácter trabajólico y autoexigente, que se supone fue el origen de la hemorragia, para salir adelante.

“Al principio uno no se da cuenta de nada, pero tenía ganas de superarme. Esto es imposible sin ganas. Yo me dije que iba a poder. Por supuesto que lloré, pero hay que salir adelante. También es muy importante no tener vergüenza y trabajar. ¡Yo nunca había estudiado tanto en mi vida!”, dice.

Su rehabilitación partió con lo básico: una sílaba, dos, tres, etc… “Primero era la diferencia entre sol y sal. Pasé un día completo tratando de entender qué significaba buque. Es como aprender un idioma, pero te cuesta hablar y también discriminar los estímulos. En el supermercado escuchaba con la misma intensidad la música, la gente, etc. entonces no podía estar ahí más de 15 minutos, quería llorar”.

Los avances son impresionantes; pero ella explica que, a diferencia de una persona sana, cada vez que habla debe pensar conscientemente lo que va a decir, por lo que trata de hacerlo lentamente para que no confundir alguna palabra.

“Otra cosa que me costó fue hablar con mi modo particular, como lo hacía antes. Al año recordé palabras propias mías, la primera vez que me salió una, casi lloré, porque me encontré conmigo misma. Dije la palabra aplica, que yo siempre la usaba, igual que la expresión tú, tranquila”.
Necesito cambiar
De acuerdo a Angélica López, éste es uno más de los casos de mujeres jóvenes afectadas por este tipo de enfermedades. Alejandra cuenta que ella vivía para el trabajo. Estudió turismo y desde los 18 años trabaja en este rubro. Antes de la hemorragia era gerente de ventas de una aerolínea.

“Lo di todo por el trabajo, hasta mi salud. Y no vale la pena, hay que ser responsable, pero a las 6.30 te vas a tu casa. El problema es que aquí si trabajas lo que te corresponde eres flojo. Yo necesito cambiar”.
Pudo realizar esta reflexión sólo después de que hizo crisis al intentar volver a su trabajo cuando sólo habían pasado cinco meses: “Me di cuenta que estaba disminuida. Me pregunté ¿cómo voy a quedar? No iba a ser la misma de antes, por un lado para bien, porque era trabajólica. En verdad, soy una persona normal, que no se la puede sola. Pensé que quizás nunca volvería a trabajar, a hablar de corrido. Me sentía estancada, porque al principio avanzas como avión y después es lento”.

El doctor Hoppe, explica que la neurorehabilitación siempre puede continuar: “Al inicio se progresa muy rápido. Es complicado dar una fecha de término porque siempre se puede mejorar un poco más y no se sabe hasta cuándo. El objetivo de la rehabilitación no es que el paciente quede estrictamente como antes, sino que retome su biografía, sus roles en la vida. Eso es válido a cualquier edad”.

Alejandra no cree que ella vaya a volver en un 100% a su vida anterior, pero sí cree que podrá salir adelante. “¿Qué va a pasar con mi vida? No sé. Honestamente, mi situación me da muchas vueltas en la cabeza . ¿Cómo voy a quedar? Antes me daban un teléfono y no podía anotarlo. Ahora sí. Lo más difícil es sentirse disminuida. Yo era autosuficiente, me comía el mundo. No he podido volver a trabajar por mi dificultad con los números, pero tengo que hacerlo. A mí me fascina el turismo y … no sé cómo voy a dejarlo. El de arriba me ayudará”.

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Categoría: Actualidad Médica.




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