¡Sorpresa! Son dos los que vienen en camino


Una ecografía de rutina y, de pronto, lo que nadie se esperaba: un embarazo múltiple. Una noticia que alarma a los futuros padres, pero que con un buen cuidado médico puede tener una gestación sin mayores trastornos tanto para la salud de la madre como para la de los hijos.

Este tipo de embarazo, que constituye el 3% del total, se da cuando en el útero hay más de un feto. Los más comunes son aquellos con dos bebés. Existen dos clases de gemelos: los dicigóticos -conocidos como mellizos- y los monocigóticos o gemelos idénticos, que son los que comúnmente la gente llama gemelos.

El término cigoto se refiere al huevo que resulta de la unión de un óvulo con un espermio. O sea, el que ya tiene la unión del material genético proveniente del padre (espermatozoide) y de la madre (óvulo).

El doctor Julio Astudillo, ginecólogo obstetra especialista en embarazos de alto riesgo de Clínica Alemana, explica que en el caso de los dicigóticos existen dos embriones diferentes, es decir, dos embarazos simultáneos, ubicados en dos huevos distintos. En los monocigóticos, en cambio, habitualmente dos embriones coexisten en un mismo huevo o cigoto.

La incidencia de los nacimientos gemelares o dobles se duplicó en las últimas dos décadas, lo que se explica por la utilización de técnicas de reproducción asistida y por el incremento en la edad materna, ya que la frecuencia de embarazos en mujeres mayores de 30 años se duplicó en los últimos dos años y este tipo de gestación es más frecuente en este grupo de pacientes.
En ambos casos la madre debe extremar los cuidados, ya que a los cambios comunes del embrazo se agregan otros.

“Lo más frecuente es que aumenten las molestias habituales cuando hay dos o más fetos. Esto se debe a tres cambios fundamentales llamados fisiológicos (normales) presentes en todos los embarazos, pero que se exacerban en los múltiples”, advierte el especialista.

El doctor Astudillo señala que los cambios hormonales -como náuseas, vómitos, distensión abdominal, congestión mamaria y sueño- habitualmente son más intensos y frecuentes en un embarazo gemelar. Lo mismo ocurre con los cambios hemodinámicos, que son los relacionados con la circulación- como el aumento del volumen sanguíneo-, lo que hace más frecuente la sensación de ahogo, palpitaciones y disminución notable de la capacidad física.

A esto se agregan los cambios mecánicos, debidos al rápido crecimiento abdominal que, sumado al peso que ello conlleva, produce mayor dolor lumbar y molestias pélvicas, entre otros. La sobrecarga mecánica dificulta, la mayoría de las veces, significativamente la actividad física de la mujer en las últimas etapas del embarazo, lo que aumenta la necesidad de reposo.

Hay factores que hacen que los embarazos gemelares sean de alto riesgo. Entre ellos está la necesidad materna y placentaria de suplir los requerimientos nutricionales y respiratorios de los dos fetos, lo que pone a la madre en un estado de sobreexigencia.
Junto con esto, existe el riesgo de una insuficiencia placentaria, por lo que puede haber un retardo del crecimiento intrauterino -de uno o ambos fetos- y una preeclampsia, que es una enfermedad hipertensiva materna inducida por el embarazo y que puede comprometer a la madre y a los niños.

Cuidados
Dentro de los principales cuidados que la mujer debe tener con este tipo de embarazos están: un régimen hiperproteico e hipercalórico, así como también suplementos vitamínicos -como hierro y calcio-, mayor necesidad de reposo y abstinencia sexual a partir del tercer trimestre.

Asimismo, se requiere un mayor número de visitas al médico, ya que tanto el control clínico como el ecográfico debe ser más frecuente, lo que permite detección de factores de riesgo y la pesquisa precoz de sus complicaciones.

El especialista sostiene que la ecografía es la herramienta clínica más importante en estos casos, no sólo para descubrir el embarazo múltiple, sino también para el seguimiento del crecimiento fetal y para la detección de las complicaciones.

El doctor Astudillo explica que el 50% de los partos dobles son prematuros. Sin embargo, contrario a lo que se piensa, sí pueden ser vaginales. Las únicas indicaciones absolutas de cesáreas en los embarazos gemelares son que el primer hijo tenga una presentación no cefálica -cuando el primer gemelo que se expone a salir presenta en el nacimiento una parte de su cuerpo diferente a la cabeza-, los gemelares monoamnióticos y los siameses. En los demás casos se puede intentar un parto normal.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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