¿Cómo reaccionar frente un trauma ocular?


Desde quemaduras con sustancias químicas que salpican, hasta golpes con juguetes y cuerpos extraños, pueden provocar trauma en los ojos, los que si no son tratados oportunamente pueden alterar la visión.

La palabra trauma significa herida en griego, y traumatismo es un término general que abarca a todas las lesiones internas o externas ocasionadas por una violencia exterior. Una lesión en el ojo se considera trauma cuando un agente externo, ya sea mecánico o químico, actúa sobre el globo ocular o sus anexos produciendo daño.

El doctor Sergio Galano, oftalmólogo de Clínica Alemana, explica que “básicamente existen traumas oculares contusos o cerrados, y penetrantes o abiertos”.
Causas más frecuentes de trauma ocular:
– Contusiones
– Heridas
– Quemaduras

En el primer caso, el agente externo descarga energía sobre el globo ocular produciendo deformación de éste, pero sin romper la pared externa resistente. Sin embargo, las estructuras internas del globo pueden sufrir daño extenso.

Cuando el cuerpo extraño es penetrante es capaz de romper la pared del ojo, causando daño directamente en la medida que también daña estructuras intraoculares.
más frecuentes son los contusos de baja energía y buen pronóstico, y los cuerpos extraños, en los que el agente agresor externo queda retenido sobre la pared ocular”.

Si bien el pronóstico visual del trauma ocular severo es reservado, ya que muchas cosas pueden ocurrir durante la evolución de la patología, existe una correlación entre la agudeza visual inicial y la final, es decir, si el primer examen arroja que la visión es buena, probablemente ese ojo evolucionará satisfactoriamente.

Sin embargo, el especialista explica que “en el caso de los traumas severos, aún con la realización de todos los procedimientos disponibles, la pérdida completa e irreversible de la función visual e incluso del globo ocular como estructura no es predecible”.

Aunque antes del examen oftalmológico es muy difícil reconocer la magnitud del daño, en algunas ocasiones es evidente que un ojo está destruido. “En este contexto los primeros cuidados son evitar el uso de ungüentos (pomadas) o gotitas, ya que sólo se debe poner un parche ocular estéril que evite la manipulación del ojo y derivar para examen con el especialista”, asegura el doctor Galano.
Cuando el paciente llega a un centro asistencial se le recetará un tratamiento, que varía según la magnitud del trauma. Por ejemplo, un cuerpo extraño que no penetró en el ojo será removido y bastará con un ungüento antibiótico y sello ocular por 24 horas. En el caso de una contusión ocular severa se requerirá reposo, incluso hospitalización, y un seguimiento estricto de las complicaciones durante semanas.

Por último, un trauma penetrante requerirá una o más cirugías reconstructivas, hospitalización, antibióticos endovenosos y meses de seguimiento clínico hasta poder determinar el grado de función visual remanente.

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Categoría: Oftalmología.




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