¿Cuál es el plazo ideal para tener un nuevo hijo?


Muchas mujeres se preguntan cuánto tiempo deben esperar para embarazarse de nuevo, tras el nacimiento de su último hijo. Algunas, dejan esta decisión a la naturaleza mientras que otras lo planifican cuidadosamente de acuerdo a la estructura de vida que han establecido.

Sin embargo, la doctora Andrea Huneeus, ginecóloga de Clínica Alemana, explica que esta decisión no se debe dejar al azar. Por este motivo, en la actualidad se ha introducido el concepto de espaciamiento óptimo entre nacimientos (EON), el que está asociado con resultados más saludables para los embarazos, los recién nacidos y para el desarrollo futuro de los niños.

“Las evidencias actuales indican que este intervalo debe ser de entre 3 a 5 años después del nacimiento del último hijo. De hecho, si todas las mujeres del mundo espaciaran los nacimientos en este rango de tiempo, se podrían evitar aproximadamente tres millones de muertes anuales en niños menores de cinco años”, destaca.

Estas son algunas de las conclusiones que se presentaron en el Congreso de la Federación Latinoamericana de Ginecología y Obstetricia, efectuado en República Dominicana. Los datos se obtuvieron tras efectuar estudios en todo el mundo, y los resultados se aplican para las poblaciones de países pobres como ricos.

Los beneficios
La doctora Huneeus señala que el espaciamiento óptimo entre embarazos trae beneficios para la salud y la calidad de vida de toda la familia. En primer lugar, durante el embarazo se reduce el riesgo de que se origine muerte fetal y partos prematuros. Luego, una vez que ya ha nacido el niño, disminuye la posibilidad de que tenga bajo peso al nacer, que se produzcan muertes neonatales, mortalidad infantil o desnutrición.

Pero también existen ventajas para las mujeres, ya que baja la mortalidad materna, la hipertensión y hemorragias en el embarazo, la rotura prematura de membranas y las infecciones post parto.
“Asimismo, al espaciar los nacimientos las parejas tienen más tiempo para desarrollar su relación, y consolidar su situación educacional y socioeconómica, para así poder formar una familia plena y saludable”, sostiene la doctora Huneeus.

Si no se efectúa este proceso hay mayores riesgos de que al nacer el hijo sea desnutrido, más enfermizo, de que el embarazo sea complicado o que incluso el pequeño fallezca al primer año. Igualmente, si la mujer tiene niños después de los cinco años establecidos, hay posibilidades de que desarrolle preeclampsia o síndrome hipertensivo del embarazo.

Si bien, esta es una decisión que se debe tomar en pareja, es aconsejable para todos los casos. En la práctica, para llevarlo a cabo es necesario utilizar una anticoncepción efectiva durante dos años, después de un nacimiento.

Ahora bien, la especialista señala que en el caso de que una mujer haya perdido un embarazo inicial o sufrido un aborto espontáneo, puede embarazarse hasta dos semanas después, pero ello trae riesgos para su salud y la de su próximo embarazo, pudiéndose producir anemia, parto prematuro y bajo peso al nacer. Este peligro se reduce si se espera al menos seis meses después de la pérdida, para volver a embarazarse.

“Es fundamental que las mujeres conozcan esta información, para que de esta forma puedan planificar su paridad tomando en cuenta su edad, el espaciamiento óptimo y el número de hijos que desean tener”, concluye.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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