¿Hombres aproblemados con la comida?


Aunque en proporción las mujeres llevan la delantera en esta materia, los hombres tienen la misma posibilidad de presentar algún problema alimenticio.

Se estima que el trastorno por atracón o síndrome de comedor compulsivo es el más común, ya que afecta al 30% de los enfermos. Mientras que en la bulimia por cada seis mujeres hay un hombre que la padece, y la anorexia se da ocho veces más en ellas.

Para el psiquiatra de Clínica Alemana, Alejandro Koppmann, las personas que presentan estas enfermedades con mayor incidencia son las pertenecientes a grupos vulnerables, entre los que identifica a:

– Los adolescentes, debido a que viven cambios corporales, inseguridad y se miran constantemente a sí mismos.

– Sujetos con patologías psiquiátricas, usualmente con trastornos de ánimo o con rasgos de inseguridad o narcisistas.

– Personas que viven situaciones particulares, generalmente cuando sufren cambios bruscos en sus vidas, sean éstos positivos o negativos. Por ejemplo rupturas, pérdidas familiares, logros laborales o la llegada de un nuevo miembro al hogar.
Atención con las conductas sin explicación
Los síntomas propios de estas enfermedades son subidas y bajadas de peso muy bruscas, de alrededor del 15% del peso corporal, y en períodos cortos de tiempo, generalmente en menos de tres meses.

Además de ciertas conductas extrañas como vomitar, consumir sustancias para la mantención del peso (diuréticos o suplementos alimenticios) y abusar de la actividad física.

Pero la situación donde se debe prestar mayor atención, si se tiene sospechas de que alguien tiene problemas alimenticios, es durante las horas de comida, puesto que si se evita el alimento o se come compulsivamente, es decir mayor cantidad o más rápido que de costumbre, algo anda mal.
El presentar algunos de estos signos pueden ser sólo la punta del iceberg de otra enfermedad. Por eso, el especialista hace la distinción entre trastornos primarios, cuando efectivamente se trata de una bulimia, anorexia o trastorno por atracón, y secundarios, si estos cuadros son síntomas de otras patologías, como por ejemplo la depresión.

Según Koppmann, el claro aumento de estas enfermedades y la creciente incidencia masculina, se debe a “la sociedad en desarrollo, ya que han aumentado los niveles de exigencia y competitividad. Además, hay una mayor preocupación externa por la estética, lo que facilita la aparición de estos cuadros”.

Sin embargo, el silencio y ocultamiento de estos trastornos en los hombres promueve que no se avance en el tratamiento de la enfermedad, ante lo cual Koppmann confiesa que tratar a un hombre “es más complejo que a una mujer, porque hay menos experiencia, aunque la patología sea igual”.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Nutrición y Dietética.




Deja un comentario