A cuidar el consumo excesivo de sal


Es una de las protagonistas de todas las comidas, ya que condimenta los alimentos. Sin embargo, la sal puede ser peligrosa si se consume en exceso.

Es así como la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se coma más de 6 gramos de este elemento al día. No obstante, el promedio de consumo en la realidad duplica esta cantidad y, a veces, más que eso.

El doctor Emilio Roessler, jefe del Servicio de Nefrología de Clínica Alemana explica que, por ejemplo, un pan -alimento muy común dentro de la dieta chilena- tiene 2 gramos de sal. Y si se considera que, en promedio, los chilenos ingieren tres panes diarios, ya se está consumiendo lo recomendado. Si a esto se agrega la costumbre de ocupar constantemente el salero y se suman los demás alimentos que se comen al día, la cifra aumenta considerablemente.

Para entender los trastornos que el exceso de sal trae a las personas hay que saber primero que este elemento está formado por cloro y sodio. Este último es fundamental para distintas funciones del organismo, principalmente mantener el volumen de líquido dentro de los vasos sanguíneos para que se produzca una buena irrigación.

Es por eso que una de las principales consecuencias de comer sal en exceso es que facilita la retención de líquido, con lo que aumenta la presión arterial.

El doctor Roessler explica que los alimentos, de forma natural, tienen la sal suficiente para que se cumplan todas estas funciones en el cuerpo. Es decir, si una persona elimina este elemento de su dieta, podría perfectamente obtenerlo de los alimentos (que la contienen naturalmente).
Según la doctora María Soledad Herrera, nefróloga de Clínica Alemana, en la realidad esto muy pocas veces se da. “El solo hecho de comer pan, conservas y cecinas -alimentos muy ricos en sal- hace que se termine comiendo 12 gramos e, incluso, más”, advierte.

Asimismo, el doctor Roessler señala que si se disminuyera a 6 gramos o menos el consumo diario de sal, la presión arterial bajaría en hipertensos y también en pacientes sanos. En la población general esto produciría una disminución de, por ejemplo, el 11% de accidentes vasculares cerebrales, 7% menos de eventos coronarios y 5% menos de muertes, como lo demuestra el estudio Intersal.

Cómo consumir menos
La doctora Herrera explica lo importante que es que se cambien los hábitos dentro de la casa para que exista un menor consumo de sal.

“Para que esto ocurra, se pueden cocinar los alimentos con poca sal y eliminar los saleros de la mesa, ya que hay mucha gente que ni siquiera prueba la comida y antes de eso, les agrega sal”, advierte la especialista.

Otra de las recomendaciones es consumir la llamada “sal light”, que está formada por potasio y sodio en menos cantidad que la original. A menos que se esté en algún tratamiento destinado a ahorrar potasio, su utilización puede ser beneficiosa, ya que no se pierde el gusto y se baja el consumo.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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