Accidentes de invierno: Caídas al agua fría


Ríos, lagos, hoyos en la nieve e incluso las piscinas de la casa pueden ser un peligro para los más pequeños durante la temporada invernal.

Recientemente, el menor de cinco años Carlos Llanos conmocionó al país al permanecer por más de diez minutos atrapado en un hoyo mientras cedió la escarcha cuando jugaba sobre el río. A pesar de que llegó en coma al Hospital de Punta Arenas, salvó ileso.

En casos como éstos, los niños pueden sufrir ahogamiento además de paro cardiorespiratorio. Mientras más demore su auxilio, más profundo puede ser el daño neurológico tras la reanimación.

Sin embargo, se ha comprobado que cuando las caídas ocurren en aguas congeladas es posible que no se produzca daño residual o que éste sea menor. Esto sucede gracias a la hipotermia.

El jefe de Urgencia Escolar de Clínica Alemana, doctor Guillermo Correia, explica que “la hipotermia accidental ocurre cuando la temperatura central del cuerpo desciende por debajo de 35° y el organismo no es capaz de generar el calor necesario para garantizar el mantenimiento adecuado de las funciones fisiológicas”.

Sin embargo, la hipotermia prolonga la resistencia del organismo frente a un paro cardiorespiratorio, por lo que existen más posibilidades de rescatar a los menores sin daño neurológico. Esto “porque el frío protege al cuerpo, ya que baja el metabolismo y el consumo de oxígeno del cerebro, por lo que se puede mantener por más tiempo bajo el agua”, señala el especialista.

La hipotermia, entonces, actúa como un mecanismo de defensa frente a estos accidentes. “Por ejemplo, en esta época cuando los niños se caen en piscinas heladas, la posibilidad de recuperarse sin daño neurológico de esta asfixia es mayor que la que tienen en aguas templadas”, asegura Correia.

De hecho, se han descritos casos de personas recuperadas sin daño hasta después de cuatro horas en el agua.
Respecto a estos cuadros, la experiencia en Urgencia Escolar es alentadora, pues “no vemos casos de este tipo, sin embargo, es frecuente que lleguen montañistas o esquiadores con lesiones por congelamiento en manos y pies”.

DATOS PARA MANTENERSE ALERTA

Pero como más vale prevenir que curar, es necesario no descuidar las precauciones que se mantienen en verano, por lo que es importante tener presentes los siguientes consejos:

No descuidar las protecciones en las piscinas (rejas firmes que no puedan ser derribadas ni saltadas por menores, una lona para cubrirla, candados, entre otros).

Prohibir que los niños jueguen cerca de lugares no permitidos o con corrientes fuertes.

Si están cerca de agua, aunque sepan nadar, nunca pueden quedar solos.

No permitir el uso de cámaras o colchones inflables en ríos o lagos. Pueden derivar hacia adentro o ser arrastrados por la corriente.

Si quieren practicar deportes acuáticos como surf, velerismo, canotaje u otro, ínstelos a usar el equipamiento adecuado. Además, deben ser instruidos por profesionales y supervisados por adultos.

En ascensos a la cordillera o montaña, llevar el equipamiento adecuado, además de guías que conozcan el terreno y el clima. También es recomendable informar a carabineros antes de las subidas para definir lugares y tiempos del paseo, lo que permita actuar si no se regresa en los horarios señalados.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Consejos para Mamá.




Deja un comentario