Accidentes de Verano: Cómo prepararse para enfrentarlos


Si el destino elegido es la playa, un lago, un río o una casa con piscina, se debe poner especial cuidado en los niños y en no hacer maniobras arriesgadas, como pasear por las rocas en la playa o demostrar que se es un clavadista profesional.

Así pueden evitarse los accidentes más comunes que ocurren en estos lugares y sobre todo, en la época veraniega: las asfixias por inmersión. Ante ellas lo único que puede hacerse es comenzar con una reanimación, para lo que es fundamental tener conocimientos de cómo dar respiración boca a boca y hacer compresiones torácicas o masaje cardiaco.

Para que a los amantes del sol no se les pase la mano con las quemaduras, un buen bloqueador y la prudencia son indispensables. Si ya es demasiado tarde, se recomienda tomar mucho líquido y analgésicos para combatir el dolor. En caso de quemaduras graves, producidas por fuego o electricidad, también se tiene que tomar líquido y cubrir con gasas o paños esterilizados, no sin antes haber limpiado la zona con agua corriente. Hay que recordar que mientras más profunda y grave la quemadura, menos dolor se siente, ya que las terminaciones nerviosas son destruidas, por lo que se recomienda acudir lo antes posible a un centro asistencial.

Si ir a pescar es la opción elegida, hay que llevar un alicate. Sí, un alicate. “Las lesiones con anzuelos son bastantes comunes. En esos casos, hay que tomarlo, sacarlo para el otro lado y cortarlo con un alicate. Nunca tratar de tirarlo hacia atrás, porque produce una herida mucho mayor”, asegura el doctor Guillermo Correia, jefe del Departamento de Urgencia Escolar de Clínica Alemana.

En el campo, las picadas de insectos son muy comunes. Frente a éstas, siempre es importante tener un antialérgico a mano. “Es indispensable llevar un antialérgico con corticoides, sobre todo si se tiene, por ejemplo, antecedentes de alergias frente a picadas de abejas”, dice el doctor Correia.
También están las temidas arañas, como la del trigo o la de rincón. Para evitar el contacto con estos letales arácnidos, hay que impedir que los niños vayan a los campos de trigo y mantener la limpieza en las casas. En el caso de una picada, se debe llevar inmediatamente a la persona a un centro de atención médica.

Uno de los mejores elementos curativos es el agua corriente. Ante una herida hay que limpiar con agua y si está sangrando mucho, deben hacerse compresiones. Si hay algún vidrio u objeto grande enterrado, no se debe tratar de remover, sólo limpiar e ir a un centro asistencial. No se recomienda utilizar algodón, sino que llevar gasas esterilizadas para hacer las compresiones. De no tenerlas, se puede esterilizar un paño o una sábana planchándolos.

Por otro lado, tener un par de tablillas y vendas es indispensable por si se sufre una fractura. Se recomienda llevarlas tanto si se va a hacer deportes extremos, excursiones o simplemente, por precaución. En estos casos se debe entablillar e ir donde un médico lo antes posible. Si hay desplazamiento de hueso o una fractura expuesta, hay que limpiar con agua limpia y no tratar de enderezar. No hay que olvidar llevar analgésicos, que serán de mucha ayuda para soportar el dolor.

Por último, el doctor Correia enfatiza en recordar las medidas de higiene en casas y cabañas que permanecieron cerradas durante meses para evitar el contagio con el virus Hanta. Se recomienda que la primera vez que se entre al lugar se haga sin respirar y luego se abran ventanas y puertas para ventilar. También se debe limpiar con cloro las superficies.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Medicina Deportiva.




Deja un comentario