Adolescentes: La importancia de un control sano


Problemas de adaptación con pares -en el colegio o en la casa-, acné, sobrepeso y sexualidad son sólo algunas de las dificultades que enfrentan los adolescentes y que pueden ser consultadas durante el control sano, al que debieran asistir desde los desde los 12 años.

El doctor Alberto Trautmann, pediatra de la Unidad de Atención Integral al Adolescente de Clínica Alemana, explica que “el objetivo de este control médico es mejorar la calidad de vida de los adolescentes, tanto física como psicológicamente, y prevenir conductas de riesgo que muchas veces pueden tener consecuencias graves o incluso fatales”.

El especialista destaca que los principales peligros en la adolescencia son el uso del alcohol, ya que gatilla accidentes y peleas físicas, y la sexualidad de manera equivocada, con consecuencias como embarazo precoz y enfermedades de transmisión sexual graves como SIDA y Hepatitis B. También hay que destacar el tabaquismo, porque provoca disminución en la capacidad física, cáncer y enfisema pulmonar.

Otro factor de riesgo es el aislamiento social, por falta de habilidades sociales y asertividad, lo que provoca depresión, mal rendimiento y, a veces, ser victimizado por sus pares (bullying), lo que puede traducirse en maltrato entre estudiantes y suicidios. También es frecuente observar problemas de conducta y de desafío a la autoridad, o déficit atencional, lo que altera las dinámicas familiares o escolares, y provoca mal rendimiento o detención del desarrollo personal.

Además, los malos hábitos alimentarios y escasa o nula actividad física causan obesidad y vicios posturales. Esto puede desencadenar trastornos de imagen corporal, como por ejemplo, la anorexia nerviosa.

Asimismo, la falta de conciencia de autocuidado tiene repercusión en la vida adulta, con enfermedades como la diabetes, cardiopatía coronaria, cáncer de colon, enfisema pulmonar, lumbo-sacroalgias y condiciones psiquiátricas, entre otras.
La evaluación que se realiza en el control sano de adolescentes consiste en cuatro partes. En la primera etapa se entrevista al joven y sus padres, para revisar los antecedentes de enfermedades y vacunas del plan nacional y otras opcionales, como de hepatitis A y B, varicela y meningitis causada por el meningococo C. Asimismo, con simples preguntas se determina si son respiradores bucales o si existen alergias a medicamentos, sensibilidad nasal, roncopatías, o problemas de somnolencia diurna, de concentración y del ánimo.

El especialista debe considerar antecedentes de síncopes en la prevención de muerte súbita. En las niñas, se debe revisar la historia ginecológica y pesquisar alteraciones menstruales y dismenorreas.

Además, se repasan hábitos de alimentación, de sueño, de actividad física y antecedentes familiares que tengan incidencia como colesterol alto, diabetes, problemas de tiroides, y se pregunta si hay control odontológico.

Es importante también revisar la adaptación del joven en el colegio, tanto académico y social, y averiguar cómo utiliza el tiempo libre, para motivar actividades que desarrollen habilidades sociales.

Examen físico
Se realiza una evaluación nutricional y de presión arterial. Asimismo, se comprueba si hay obstrucción de la vía aérea alta, y se evalúa el estado de la dentadura, vicios posturales, presencia de mamas en varones, escoliosis que aparecen en el periodo del estirón, hiperlordosis, dorso curvo, acné, bocio, varicocele y evaluación del desarrollo puberal. Además, se indica cómo se debe hacer la palpación de testículo y mama, ya que es importante que el joven lo sepa para detectar cáncer, especialmente en los varones, porque esta enfermedad se presenta a temprana edad.
Entrevista personal
Según el doctor Trautmann, la entrevista personal es una de las principales etapas del control, ya que se vuelve a tratar temas del colegio, como dificultad en áreas específicas tanto académicas como de relación con pares. Se incentiva la adquisición de habilidades sociales a través de actividades grupales tanto deportivas como culturales. Si el joven ya las realiza se desglosa el sentido que tiene hacerlas y lo que aprende a través de ellas para que saque un provecho más consciente. También se revisan cualidades, fomentando la autoestima.

Es primordial incentivar al adolescente a comunicarse con un adulto de confianza si tiene alguna dificultad, se destaca la importancia de los vínculos familiares y escolares, y se da ciertas indicaciones tanto a los padres como a los hijos para que se relacionen mejor entre ellos.

Además, se tratan temas como el tabaco, alcohol y drogas, desincentivando su uso. Respecto a la sexualidad, el control se enfoca en sus distintos aspectos, como el desarrollo de la afectividad y cómo ésta se expresa de manera múltiple y no tan solo genital. Se incentiva la abstinencia sexual. “No se realiza con una connotación negativa de la sexualidad, sino con el criterio práctico de que en esa etapa de su vida no es conveniente que sea padre o madre joven, ya que no puede ser responsable de un hijo mientras él o ella no sean independientes. La parte valórica familiar o religiosa queda como tarea para los padres”, sostiene el especialista.

La devolución
Según los antecedentes o hallazgos médicos y las vacunas que no están en el Plan Nacional, se hacen conclusiones, indicaciones -como exámenes especiales-, y sugerencias al paciente y a sus padres.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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