Afectación de la vía aérea


Bronquiolitis constrictiva. Se trata de una complicación rara que se caracteriza por una obstrucción progresiva y a menudo grave de los bronquiolos. La histología de esta lesión muestra un estrechamiento y una obstrucción de los bronquiolos ocasionadas por un infiltrado linfoplasmocitario en sus paredes y la presencia de tejido fibrótico. La disnea y la tos seca son los síntomas más frecuentes, y la radiología muestra signos de insuflación pulmonar. La función pulmonar traduce una limitación al flujo aéreo, con aumento del volumen residual y difusión de CO conservada. El pronóstico es malo pues no suele responder al tratamiento esteroideo o citostático, y la mayoría de los pacientes evoluciona hacia la insuficiencia respiratoria.
La bronquitis y las bronquiectasias son más frecuentes en pacientes con artritis reumatoide que en un grupo control. La causa de esta asociación se desconoce, sin embargo factores como la debilidad que en ocasiones presentan estos enfermos, con dificultad para toser y expectorar, así como la administración de inmunuspresores, pueden ser algunos de los motivos que expliquen esta relación.
La artritis cricoaritenoidea es una complicación relativamente frecuente (hasta un 50% de los enfermos con artritis reumatoide) aunque en la mayoría de los casos cursa de manera asintomática. Puede ser causa de obstrucción de la vía aérea superior y los síntomas que presenta son dolor de garganta, disfonía, y estridor inspiratorio. Suele responder bien al tratamiento esteroideo.
Nódulos reumatoideos. Son las únicas lesiones pleuropulmonares específicas de la artritis reumatoide; también se denominan nódulos necrobióticos. En ocasiones pueden preceder a las manifestaciones articulares. Suelen localizarse en los septos interlobares o en zonas subpleurales y en la mayoría de los casos son únicos aunque también puede ser múltiples y de tamaño variable (de milímetros hasta 7 cm). Pueden ocurrir en cualquier fase de la enfermedad pero a menudo coinciden con exacerbaciones de síntomas articulares. Son más frecuentes en hombres con nódulos subcutáneos. Los pacientes suelen estar asintomáticos, a no ser que los nódulos sean grandes y produzcan fenómenos compresivos. En ocasiones se cavitan y pueden infectarse. Frecuentemente aparecen y desaparecen con la actividad de la enfermedad y en no precisan de tratamiento alguno.
Se conoce como Síndrome de Caplan la presencia de nódulos únicos o múltiples bien definidos y periféricos, en pacientes con artritis reumatoide y neumoconiosis por carbón. Frecuentemente se cavitan y, a veces, se calcifican. Tienden a aparecer rápidamente y en brotes, señalando una exacerbación de la artritis. También pueden aparecer en otras neumoconiosis (silicosis, asbestosis) con artritis reumatoide. La histología es similar a de los nódulos reumatoideos con el hallazgo de partículas de material inorgánico. Los GCE aceleran su resolución, aunque habitualmente no son necesarios.
Vasculitis e hipertensión arterial pulmonar. La vasculitis es una complicación rara de la artritis reumatoide, así como la hipertensión arterial pulmonar que debe distinguir de la hipertensión secundaria a hipoxia, y que se comporta de manera parecida a la hipertensión pulmonar primaria.
Otras manifestaciones menos frecuentes de la artritis reumatoide en el aparato respiratorio son las bullas apicales (que en ocasiones pueden albergar un micetoma) y la rigidez de la caja torácica.

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Categoría: Glosario Médico.




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