Anorexia en familia


Ser flaca es un ideal de belleza cada vez más ensalzado en el mundo occidental. Si bien sus peligros son reconocidos, muchas veces la anorexia pasa inadvertida, tanto en la sociedad como en la familia, que es donde debería ser pesquisada. Por esto, es indispensable que los más cercanos estén atentos a cualquier conducta que delate este trastorno alimentario.

¿Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad?, y si hay otros casos en la familia, ¿cuál es el papel de ésta y cómo deben encararlo y vivirlo juntos?, son algunas de las dudas que responde la doctora Karen Salvo, nutrióloga de Clínica Alemana.

¿Hay evidencia de que los trastornos alimentarios sean hereditarios?
La etiología de estos trastornos es compleja y no está totalmente resuelta. Pero se plantea que existiría una combinación de factores que determinarían su desarrollo, desde biológicos (genéticos y neuroquímicos) y psicológicos (perfeccionismo, altas expectativas personales, tendencia a complacer las necesidades de los demás y baja autoestima), hasta familiares (padres sobreprotectores, ambiciosos, preocupados por el éxito, rígidos y eludidores de conflictos) y sociales (sobrevaloración de la delgadez en la mujer junto con estímulos de ingesta de alimentos de alta densidad energética).

Lo que sí está claro, es que existirían algunos factores de riesgo -generales e individuales específicos- para desarrollar estos trastornos. Entre los primeros están ser mujer, adolescente y vivir en una sociedad occidental.

Mientras que dentro de los segundos están la familia (presencia de trastornos alimentarios, depresión, abuso de sustancias adictivas y obesidad), las experiencias anteriores relacionadas con dietas, abuso físico y sexual, y preocupación constante del peso y forma del cuerpo. Por último, se consideran el perfeccionismo, la baja autoestima, los trastornos ansiosos y haber tenido menarquia precoz.
¿Cómo puede prevenirse la anorexia en familias donde ya ha habido?
Es importante evitar que los temas del peso y la figura corporal sean gravitantes, es decir, ojalá que no haya un ambiente donde se estimule estar a dieta y ser flaca, como si esto fuera una señal de éxito personal. Además, no hay que hacer comentarios negativos sobre la apariencia, peso o figura.

También se debe tratar de compartir alguna comida del día con los hijos y estimular la comunicación, ya que se ha demostrado que es un factor protector, tanto del desarrollo de trastornos alimentarios como de conductas adictivas.

En estas familias, ¿tienen que estar más atentos durante la adolescencia de los hijos?
En nuestra cultura la figura ha cobrado tanta importancia y el aumento de los trastornos alimentarios ha sido tan alto, que me parece que todos debemos estar atentos a qué está ocurriendo con nuestros hijos.

¿Qué señales deberían poner en alerta a la familia?
En primer lugar, está la conducta alimentaria basada en la disminución o rigidización de la ingesta, y el aislamiento al momento de comer. También se consideran síntomas emocionales como depresión, cambios en el ánimo y ansiedad.

Asimismo, se produce aislamiento social y negación a participar en actividades grupales con sus pares. Hay que considerar también síntomas físicos como amenorrea (suspensión de ciclos menstruales o la no aparición de la menstruación hasta los 16 años), problemas gastrointestinales inespecíficos como constipación (estitiquez), diarrea, vómitos y dolor abdominal.

¿Una madre con anorexia puede influir en que, con su ejemplo, sus hijas también se enfermen?
Sí, está descrito como un factor de riesgo.
Cuando uno tiene un pariente con anorexia, ¿cómo se recomienda abordarlo para mantener la armonía y unión familiar?
En general, cuando hay un hijo con un trastorno de la conducta alimentaria, ésta puede ser la expresión de un trastorno al interior de la familia, por lo tanto, es importante en el caso de una adolescente, hacer participar a la familia, especialmente a los padres, en su tratamiento.

Es trascendental que la familia reciba apoyo psicoterapéutico para que logre hacerse cargo de supervisar la ingesta de alimentos de la paciente en un ambiente en que la joven no se sienta amenazada. También deben aprender a aceptar la enfermedad de su hija/o y entender en qué contexto familiar ésta se ha desarrollado.

En adolescentes, ¿hay que poner límites con las dietas? ¿Hasta qué punto permitirlas?
Me parece que lo importante en las familias es propiciar desde siempre un estilo de vida saludable, lo que significa comer sano y realizar actividad física. Las dietas no deben estimularse, salvo que exista un motivo de salud que lo amerite. Por lo tanto, se debe poner el acento en la salud y no en la estética.

¿Qué diferencias hay entre hombres y mujeres con anorexia?
Ha aumentado en el último tiempo la prevalencia de trastornos alimentarios en los hombres, pero el porcentaje sigue siendo muy inferior al de las mujeres.

Ellos están menos preocupados de su peso y, si lo están, es más por su composición corporal (porcentaje de grasa y masa muscular). En los hombres existirían diferentes motivaciones para iniciar dietas para controlar el peso, como prevenir recurrencia de obesidad, evitar el desarrollo de enfermedades asociadas al sobrepeso y mejorar el rendimiento deportivo.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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