Antimigrañosos: ¿Cuándo comienzan a ser dañinos?


Determinados alimentos, situaciones y olores, pueden gatillar una migraña, respuesta cerebral cuyo síntoma principal es el dolor de cabeza. También es característico de las jaquecas, que se presenten intolerancias como la fotofobia (luz), sonofobia (sonido) y osmofobia (olores), asociadas a una intensa sensación de malestar.

La migraña pertenece a un tipo de dolor de cabeza clasificado como cefalea primaria, es decir, que no son manifestaciones de otras enfermedades, como por ejemplo, de un tumor o una infección.

El doctor Arnold Hoppe, jefe de Neurología de Clínica Alemana, explica que “la jaqueca es un patrón de respuesta propio del organismo, por lo que todos pueden tener en algún momento de su vida un dolor de cabeza de tipo migrañoso. Las personas jaquecosas tienen un bajo umbral para presentar estas respuesta y en cada individuo los factores desencadenantes pueden ser muy distintos y específicos”.

Este fenómeno, si bien puede ser modulado por aspectos psicológicos, no es psicogénico (de ese origen), sino orgánico. Por esto también logra ser solucionado con fármacos antimigrañosos que “van desde los típicos analgésicos, hasta sustancias que han sido específicamente desarrolladas para la migraña, como lo son los triptanes”, explica el especialista.

Muchos antimigrañosos tradicionales contienen cierta cantidad de ergotamina, un efectivo compuesto antijaquecoso, que por razones desconocidas produce un efecto de rebote. “Si una persona tiene jaqueca y toma ergotaminas, el dolor puede cesar, pero producto del mismo remedio se genera un dolor de cabeza posterior”, asegura el médico. Esto lleva al individuo a tomar nuevamente el medicamento, dando inicio a un verdadero círculo vicioso.
De esta forma se produce una transformación migrañosa, en la que se pasa de tener episodios aislados de dolor, a tener dolores de cabeza prácticamente constantes. De ahí que surgen verdaderos adictos a los antimigrañosos.

El doctor explica que “el problema de consumir altas cantidades de este compuesto radica en que puede provocar un cuadro de ergotismo, que es la consecuencia de una exacerbación del efecto vasoconstrictor de este compuesto que lleva a un espasmo arterial. Esto puede provocar infartos cardiacos, o de cualquier otro órgano. Si el vasoespasmo ocurre, por ejemplo, en una arteria de la pierna, se puede llegar a perder esa extremidad”.

Ejemplifica con el caso de una paciente, consumidora excesiva de ergotamina, quien tuvo una vasocontricción de su arteria femoral y hubo que amputarle la pierna. Explica que si una persona tiene jaquecas frecuentes es mejor tratar con otros medicamentos, porque el riesgo de caer en este círculo vicioso se presenta ya con dosis mayores a cuatro milígramos de ergotamina al mes, “y eso son apenas cuatro pastillas”, agrega.

Los triptanes, sustancias alternativas a las ergotaminas, tienen un efecto serotoninérgico a nivel del sistema nervioso central y su potencial para generar dolores de cabeza de rebote es mucho menor, pero no cero, por lo que también hay que tener cuidado.

¿La migraña tiene cura?
No, pero sí tratamiento. El especialista explica que “si una persona tiene migrañas una vez por semana o más, debe consultar a un neurólogo para iniciar un tratamiento preventivo que consiste en utilizar un medicamento en dosis bajas diariamente”.

Esto permite al paciente disminuir la intensidad de las crisis, eliminarlas o tener dolores de cabeza ocasionales, que son tratados por separado como cualquier jaqueca, e incluso podrían ser aliviados con ergotaminas. “Lo importante es evitar a toda costa su uso frecuente”, recomienda el neurólogo.
También enfatiza la necesidad de ser evaluado por el médico indicado, ya que si una persona es adicta, hay que retirar los medicamentos, lo cual suele ser difícil. En ocasiones, no hay otra alternativa que hospitalizar al enfermo para tratar con medicamentos intravenosos los severos dolores de cabeza que se producen.

Este problema es muy frecuente en Chile, porque los antimigrañosos se venden sin receta médica y a un muy bajo costo. Los triptanes, que presentan menor riesgo, también se consiguen sin prescripción, pero tienen un valor bastante superior a los otros medicamentos, lo que constituye un freno a su uso excesivo. Es por esto que hay que tener precaución al consumir remedios, porque lo que parece un simple y habitual malestar en la cabeza, puede terminar con daños irreparables.
¿Cuándo hay que tomar remedios y cuándo no?
Para una jaqueca lo correcto es tomar el medicamento recetado apenas se inicia el malestar, porque los analgésicos suelen ser más eficaces si se usan tempranamente.

No hay que tomar remedios cuando haya contraindicaciones médicas. Es importante fijarse en las instrucciones que trae el medicamento, ya que siempre hay tratamientos alternativos.

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Categoría: Medicamentos.




One Response to “Antimigrañosos: ¿Cuándo comienzan a ser dañinos?”

  1. wilmer Dice:

    Gracias muy interesante esta informacion me sacaron de una duda y se que ayudaran a muchas personas mas exelente pagina…


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