Atentos al corazón de los niños


Tras la alarma que se ha generado en colegios por los accidentes cardiovasculares en niños, los especialistas de Clínica Alemana Leopoldo Romero y Valeria Acevedo recomiendan no alterarse y, como medida precautoria, intentar detectar a los menores con mayor riesgo de presentar muertes súbitas y paros cardiorespiratorios, usualmente durante el ejercicio.

La diferencia entre ambos cuadros sólo radica en el tiempo que demoran en presentarse los síntomas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define muerte súbita como un colapso cardiocirculatorio con menos de una hora desde el inicio de los síntomas hasta la muerte. Mientras que el paro es la interrupción repentina y simultánea de la función cardiaca y respiratoria.

Sin embargo, las arritmias son el cuadro más frecuente y pueden evidenciarse desde el nacimiento, las que por sí mismas no son mortales.

Para tratarlas primero es necesario hacer una evaluación cardiológica completa y determinar el tipo de arritmia. Luego, se pueden administrar medicamentos o realizar procedimientos terapéuticos denominados estudios electrifisiológicos.

La arritmia puede ser una patología en sí o parte de una cardiopatía como por ejemplo una miocardiopatía hipertrófica que es la causa más usual de muerte súbita en atletas y niños.

Muerte súbita
Según el jefe de Urgencia Escolar de Clínica Alemana, doctor Guillermo Correia, este tipo de eventos inesperados y catastróficos, pueden ocurrir durante o después de un entrenamiento o competencia deportiva, lo que sugiere que la actividad física intensa podría ser el factor precipitante. Por lo tanto, es natural que surja de inmediato la inquietud por saber si existe alguna manera de detectar a las personas en condición de riesgo.
El especialista sostiene que la ocurrencia de una muerte súbita en deportistas jóvenes es estadísticamente muy baja. No hay datos exactos en Chile, pero los estudios efectuados en deportistas y atletas de educación secundaria y preuniversitaria en Estados Unidos, muestran una incidencia aproximada de un evento por cada 100.000 a 300.000 jóvenes al año, siendo más frecuente en varones que en mujeres.

Las causas de muerte súbita en esa población son predominantemente alteraciones congénitas que provocan trastornos de la conducción eléctrica y fallecimiento por alteraciones del ritmo cardíaco. Es poco frecuente, que a esa edad se presente una enfermedad coronaria complicada con un infarto agudo del miocardio que provoque una muerte súbita.

Como se dijo anteriormente, se ha evidenciado que la causa más frecuente es la miocardiopatía hipertrófica, una condición en que la pared que divide el corazón y otras de sus estructuras se encuentran anormalmente aumentadas de tamaño. Otras causas incluyen malformaciones congénitas cardiacas valvulares y aórticas, y los trastornos de la conducción eléctrica del corazón.

En consecuencia, el estudio de la población joven debe ir orientado fundamentalmente a detectar estas patologías.

Cómo controlar
Los doctores Romero y Acevedo proponen un útil sistema empleado en otros países que permite detectar y controlar grupos de riesgo en los niños.

En los colegios “lo primero es aplicar una encuesta donde se les pregunte sus antecedentes médicos, como por ejemplo: dolor al pecho o palpitaciones durante el ejercicio, mareos, síncope y antecedentes familiares de muerte súbitas, arritmias y cardiopatías”, señala Romero.

Y agrega que “con esta información procesada, se extrae un grupo de alumnos en riesgo y a ellos se les aplica exámenes cardiológicos”.

Un examen físico completo asociado a un electrocardiograma puede ayudar a detectar alteraciones de riesgo vital o evidenciar crecimiento anormal en las cavidades cardiacas. “Sin embargo no permite detectar todas las alteraciones con riesgo de muerte súbita y muchas veces debe agregarse un ecocardiograma”, señala la doctora Acevedo.
La encuesta y el examen se deben aplicar a partir de los 10 años. En niños menores no es indispensable, pues por lo general la actividad física en los colegios es menos exigente. No obstante, deben evaluarse si presentan algún síntoma o si hay antecedentes familiares.

Por otro lado, para los menores que practican deportes de alto rendimiento es aconsejable hacer una evaluación cardiólogica más completa.

Además, los especialistas recalcan que estos eventos son responsabilidad no sólo de los padres sino también del colegio, ya que las enfermeras y profesores de educación física deben estar entrenados en reanimación cardiopulmonar.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Consejos para Mamá.




Deja un comentario