Cleptomanía: Cuando robar no es mala costumbre


“Mis tesoros” le llama una joven a los artículos sin valor que ha robado a lo largo de varios años y que guarda en una pieza destinada exclusivamente para ellos. ¿Para qué? Porque ésta es la única manera de aliviar su angustia. Se trata de un claro ejemplo de una persona con un trastorno neurótico que se manifiesta por medio de la cleptomanía.

Como señala el doctor Marco Brunetti, psiquiatra de Clínica Alemana, la cleptomanía corresponde a un síntoma y no a una enfermedad. Consiste en la tendencia a sustraer objetos ajenos, que no reportan beneficios económicos a los involucrados, ya que no los venden, sino que más bien tienden a coleccionarlos.

Los cleptómanos no utilizan la fuerza para obtener los objetos, sino que tratan de tomarlos sin que nadie se dé cuenta. Desde el punto de vista legal, más bien corresponden a hurtos que a robos, aunque muchas veces tienen que pasar por el temor a ser sorprendidos.

La cleptomanía puede atribuirse a distintas patologías, como neurosis, trastorno de personalidad o psicosis.

Como explica el médico, lo habitual es que esté vinculado a un trastorno del área neurótica, como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), donde el paciente roba estos objetos porque le produce un cierto alivio para la angustia propia de la neurosis. El robo funciona de la misma manera que otras compulsiones, como cuando las personas no pueden caminar pisando las rayas del pavimento.

Como casi todo en psiquiatría, el diagnóstico de este problema es básicamente clínico. “Sólo en algunos casos es de utilidad realizar exámenes médicos, como cuando los pacientes son muy mayores, porque así se puede detectar un cierto de grado de deterioro cerebral propio de la demencia senil que los hace caer en conductas cleptómanas”, asegura el médico.
Tratamiento de acuerdo a las necesidades
La forma para tratar este problema, depende de sus causas. Cuando la cleptomanía es síntoma de neurosis, el tratamiento requiere tanto de psicoterapia como de medicamentos, que generalmente son ansiolíticos, para calmar la angustia, aunque también pueden usarse antidepresivos e inductores del sueño. “Lo fundamental es la psicoterapia, que puede durar aproximadamente entre dos y seis meses”, asegura el psiquiatra.

Cuando hay trastornos de personalidad, el tratamiento es básicamente psicoterapéutico y de largo alcance, es decir, puede durar años, ya que consiste en intentar que el paciente se adapte mejor. El doctor Brunetti advierte que en este caso los medicamentos sólo se usan cuando el paciente se angustia, por haberse involucrado en problemas.

Cuando la cleptomanía es síntoma de una psicosis, como la esquizofrenia, se debe a una idea delirante, por ejemplo, quienes deciden robar los azucareros de todos lados porque el azúcar está envenenada. “En este caso, el tratamiento es farmacológico y la psicoterapia no pasa de ser un apoyo, porque es una enfermedad del cuerpo, no de la mente. Se le dan medicamentos antipsicóticos, habitualmente de por vida”.

Quizás una de las principales dificultades para detectar este problema es que las personas afectadas viven tratando de esconderlo. “Muchos pacientes que tienen cleptomanía no consultan, porque les da vergüenza. Es un síntoma que se lleva oculto”, concluye el psiquiatra.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




One Response to “Cleptomanía: Cuando robar no es mala costumbre”

  1. veronica Dice:

    Hola!!
    Mi inquietud en entrar y leer esta página es la siguiente:
    tengo un hijo de 14 años y me he percatado que toma cosas de toda la gente, incluyendome a mi,apenas se metio en un problema en el colegio en tomar un celular, me gustaría saber que puedo hacer para ayudarlo
    mi hijo estubo medicado por mas de 10 años por epilepsia, defict de atencion e hiperactividad.
    gracias!


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