Clínica y exploración física del Derrame pleural


El síntoma más frecuente es el dolor torácico de características pleuríticas. Aparece en los exudados que presentan afectación inflamatoria pleural, especialmente en aquellos de origen infeccioso. El dolor comienza con la irritación pleural y la fricción de ambas pleuras con los movimientos respiratorios, atenuándose o desapareciendo cuando se acumula suficiente líquido, de forma que las superficies pleurales ya no tienen rozamiento entre ellas. Los trasudados, que representan una acumulación pasiva de un líquido no irri-tante, no presentan dolor torácico.
La disnea es otra de las manifestaciones habituales de derrame pleural, especialmente en derrames que ocupan, como mínimo, la mitad del hemitoráx. Al comienzo la disnea se relaciona con el ejercicio físico pero en derrames pleurales masivos puede existir disnea en reposo e incluso originar insuficiencia respiratoria.
La tos irritativa, no productiva, es un síntoma frecuente.
La exploración física muestra abolición del murmullo vesicular en la zona del derrame, con matidez a la percusión y pérdida de la transmisión de las vibraciones vocales.
Antes de que se acumule suficiente líquido, en los procesos inflamatorios, se puede objetivar un roce pleural que suele coincidir con la zona dolorosa. Además, hay que explorar signos que permitan identificar la enfermedad de base.

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Categoría: Glosario Médico.




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