Cómo proteger a los niños del sol


¡Atención papás! Ahora que comienzan los meses de calor es indispensable cuidar la piel de los niños de los temidos rayos ultravioletas. Sobre todo, porque pasan la mayor parte de su tiempo al aire libre ya sea jugando, practicando deportes, bañándose en la piscina o en el mar.

La dermatóloga de Clínica Alemana doctora Francisca Sánchez, explica que “los estudios demuestran que el 80% de la radiación ultravioleta que se recibe en la vida, se obtiene antes de los 18 años. El cáncer es una enfermedad lenta, con muchas etapas, y las primeras alteraciones del ADN empiezan a temprana edad”.

Más aún si se considera que la piel de los menores es sumamente delicada, irritable y más delgada que la de los adultos. Los niños responden más a los rayos solares, los que pueden penetrar rápidamente y hasta capas profundas de la epidermis.

Por este motivo, antes de los seis meses no es recomendable exponer a los bebés al sol directo ni tampoco aplicarles filtros solares.

Medidas de prevención
La especialista señala que a la hora de escoger un fotoprotector para los niños, los ideales son aquéllos en base a pantallas físicas, ya que tienen menos principios químicos y no producen reacciones alérgicas.

Sin embargo, precisa que para los adolescentes éstos no son aconsejables ya que pueden empeorarles un acné. Para ellos una buena alternativa son los geles, lociones o spray.

Siempre es recomendable que los menores utilicen un filtro solar sobre 20 y que sean de amplio espectro, es decir, que cubran tanto la radiación ultravioleta A como la B. Es importante aplicarlo en todo el cuerpo media hora antes de la exposición solar y reaplicarlo si se transpira, luego de hacer ejercicios, de bañarse y de secarse con la toalla. Si se está más de dos horas expuesto al sol, también se debe volver a colocar.
Asimismo, hay que cubrir la zona de los hombros, el cuello y las orejas, ya que esas son las áreas donde más se desarrollan cánceres en los adultos. Por este motivo, lo ideal es que se usen camisetas holgadas y que la trama de la tela sea tupida. Además, sombreros con ala ancha.

También hay que evitar el sol a las horas de máxima exposición, entre las 12 y las 3 de la tarde, y en esos momentos si se está al aire libre se deben preferir los lugares con sombra.

La dermatóloga destaca que estas medidas de protección no sólo se tienen que llevar a la práctica en la playa, sino que también en el campo, la ciudad y, especialmente, en la cordillera que es donde hay más radiación ultravioleta.

¿Qué niños corren más peligros en estos meses? “Hay un fenotipo de mayor riesgo, que es el pequeño de piel y ojos claros, y con pecas. Sin embargo, esto también tiene sus bemoles ya que hay niños de piel mate, pero que son tremendamente sensibles al sol. Por este motivo, se debe ver la respuesta individual de cada uno, es decir, con qué facilidad se pone rojo al exponerse al sol”, concluye la doctora Sánchez.

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Categoría: Dermatología.




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