Cuidados prenatales ¿Se puede viajar durante un embarazo?


Tanto para el bienestar de la madre como del niño, es indispensable planificar un viaje considerando la etapa del embarazo en que se encuentra, la historia clínica de la progenitora, las condiciones del lugar de destino, las actividades que se van a realizar y las formas de traslado.

En primer lugar, la época más recomendable para viajar es entre las semanas 14 y 32 del embarazo, cuando las mujeres se sienten mejor. Ya que al principio puede haber muchas molestias como náuseas y mareos, y probabilidad de abortos espontáneos; mientras que desde los siete meses en adelante, además de los malestares propios, puede que se dé un parto prematuro, por lo que incluso algunas líneas aéreas lo prohíben.

También es importante que la madre vea con su ginecólogo si puede viajar para que éste evalúe los antecedentes médicos y obstétricos. “Es mejor no hacerlo si existe alguna condición anterior como placenta previa, antecedentes de abortos, infertilidad o dificultad para quedar embarazada, sangrado intermitente, contracciones uterinas y embarazo gemelar o tardío (después de los 35 años)”, dice el doctor Juan Valdivia, ginecólogo obstetra de Clínica Alemana. Asimismo, no deben arriesgarse las mujeres que tengan hipertensión arterial, flebitis o problemas crónicos en algunos órganos y que puedan necesitar intervenciones frecuentes.

¿Traslado aéreo o terrestre?
Ya sea por vacaciones o trabajo, al momento de trasladarse, es mejor optar por el avión para hacerlo lo más corto posible. Las cabinas presurizadas no tienen contraindicaciones para el embarazo, pero sí se recomienda pararse, caminar y elongar cada dos horas, y usar medias de presión graduada para evitar la acumulación de líquido en las piernas y el desarrollo de tromboflebitis y calambres. También hay que tomar abundante líquido para evitar la deshidratación y ubicarse en los asientos más cómodos, como al lado del pasillo y, si se puede, utilizar dos para ir recostada.

Si se opta por viajar en auto, hay que hacer paradas cada cierto tiempo y caminar. Al igual que en los aviones, no hay que olvidar el uso del cinturón de seguridad -que debe ir por la parte baja del abdomen- para evitar las complicaciones posteriores a un accidente de tránsito.
Destino del viaje
No cualquier lugar es conveniente para una mujer embarazada. Lo principal es averiguar que las condiciones de atención de salud sean las adecuadas, principalmente, en el ámbito obstétrico. Por esto, antes de partir, hay que averiguar dónde se podría recibir atención médica de urgencia, incluyendo un posible parto y los cuidados al recién nacido; conocer su grupo sanguíneo y el de sus acompañantes, y si en ese lugar la sangre de posibles transfusiones es chequeada para la hepatitis B y el VIH.

“Además, antes de viajar, se recomienda consultar a un Centro de Medicina del Viajero, principalmente, en caso de que se viaje a lugares como zonas no urbanas de América Latina, Asia y África, para determinar si hay enfermedades infecciosas que requieran medidas preventivas”, explica la doctora Francisca Valdivieso, microbióloga a cargo del Programa de Medicina del Viajero de Clínica Alemana.

Para evitar estos contagios, en algunos casos se puede optar por la vacunación o la ingesta de medicamentos. La especialista agrega que “las vacunas inactivadas y toxoides pueden usarse durante el embarazo si el riesgo lo justifica. Asimismo, repelentes de insectos con DEET al 20% también pueden ser utilizados si se requiere para evitar enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue. Sin embargo, las vacunas con virus vivos atenuados -como contra la fiebre amarilla, sarampión, rubéola y varicela, entre otras- están contraindicadas por el riesgo potencial para el desarrollo del feto”.

La malaria es una de las patologías infecciosas que deben evitarse por completo, ya que puede constituir un peligro letal para la madre y el feto, por lo que las embarazadas no deben viajar a lugares en que hay riesgo de esta enfermedad. Otras patologías -como parásitos intestinales, diarrea, hepatitis y fiebre tifoidea- pueden ser transmitidas por agua y alimentos debido a un saneamiento ambiental deficiente. Para evitarlas, hay que tomar agua embotellada y tener mucho cuidado con la manipulación de la comida, ya que representan un riesgo mayor en el embarazo.

En cuanto a lo que se puede hacer en un viaje, el doctor Valdivia explica que hay algunas actividades que deben dejarse de lado, como practicar ejercicios que cansen o puedan implicar golpes y caídas (ski, equitación); ir a lugares que estén a más de dos mil metros de altura, y tomar baños en termas o jacuzzi con una temperatura mayor a los 35°C. Mientras que no están contraindicados el buceo con snorkel y tomar sol, pero siempre con protector solar.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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