Dengue en Chile


En Isla de Pascua sólo existe un tipo de dengue, el DEN1, enfermedad transmitida por un mosquito específico que no está presente en Chile continental. Los otros tipos (DEN dos, tres y cuatro), se encuentran en países con climas tropicales o subtropicales de América, Asia, Africa y Oceanía. Recientemente se han comunicado brotes epidémicos de esta enfermedad en países latinoamericanos cercanos o limítrofes a Chile, en Asunción (Paraguay) y en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).

Este virus se propaga a través de un solo vector, el mosquito Aedes aegypti. No se puede transmitir entre personas, ni a individuos a partir de animales. Sólo si alguien es mordido por uno de estos insectos infectado se puede enfermar, o al revés, si una persona está incubando el virus, y es atacado, el mosquito contraerá el virus y lo seguirá expandiendo.

El dengue tiene un tiempo de incubación de entre cuatro y siete días, y el cuadro clínico dura más de una semana. El doctor Luis Thompson, infectólogo de Clínica Alemana, explica que “la enfermedad se manifiesta con dolores de huesos y musculares generalizados, exantema tenue y fiebre de más de 39 grados, que dura en general cuatro a cinco días”.

Ante esto, el especialista explica que “lo único que se puede hacer es un tratamiento sintomático con paracetamol o antiinflamatorios, reposo en cama y tomar mucho líquido”. Una vez que el paciente está curado, queda con anticuerpos específicos para el serotipo de dengue que lo afectó, pero no para los otros.

Es por esto que una persona nunca va a tener dos veces el mismo tipo. Aunque en su primera instancia es benigno, las infecciones con nuevos serotipos pueden determinar un cuadro más grave, que se conoce como dengue hemorrágico.

Éste se presenta con una repentina fiebre alta, que puede mantenerse hasta por siete días, sangrado en distintas partes del organismo, dificultad en la respiración, vómito, alteraciones de la presión, falta de apetito, sudoración y sueño.
El médico explica que “este tipo de dengue se caracteriza por fenómenos hemorrágicos y choque hipovolémico; la hemorragia se manifiesta por disminución severa de las palquetas y alteración de otros factores de la coagulación”.

Ante esto, enfatiza que “hay que internar al paciente en la UTI, hacer manejo de soporte y transfusión de plaquetas y de otros factores de la coagulación”. También agrega que no hay medicamentos porque no existe una vacuna o tratamiento específico para esta enfermedad.

El diagnóstico de certeza de esta enfermedad infecciosa, se establece con exámenes serológicos de laboratorio, que miden la producción de anticuerpos específicos contra el virus (detección de IgG e IgM). Esto debe realizarse después de cinco días de evolución del síndrome febril.

Lo anterior, porque cuando el virus penetra el organismo, toma tiempo que se reproduzca y que el sistema inmune cree anticuerpos para combatirlo. El examen será positivo si detecta los anticuerpos, lo que confirma la presencia de dengue. Si se realiza antes de cinco días, puede salir negativo, estando la enfermedad presente.

El infectólogo comenta que la única forma de prevención, a nivel individual, son los repelentes. Éstos deben ser usados en lugares donde se sabe la existencia de mosquitos que pueden transmitir enfermedades. Para elegir un producto efectivo, el médico aconseja fijarse en que contenga de un 20 a 35% de componente DEET, específico para este tipo de funciones.

Cuando se produce un brote de dengue, es fundamental para controlar la epidemia, eliminar todos los reservorios de agua por pequeños que sean, porque ahí es donde se reproducen los mosquitos. En la ciudad o pueblo se debe fumigar las casas y sus alrededores, y realizar una adecuada eliminación de la basura.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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