Deporte: Alternativa para superar una discapacidad


Cuando se ha perdido una función del cuerpo, entre otras razones, por la falta de una extremidad o por una lesión en la médula espinal que inhabilita las capacidades motoras, sensitivas o síquicas, una de las formas de rehabilitarse es a través del deporte.

Esta actividad brinda la posibilidad de obtener los beneficios propios del ejercicio y desarrollar nuevas habilidades, volver a darle utilidad a lo perdido e, incluso, participar en competencias deportivas.

¿Por qué hacer deporte?

El deporte es un conjunto de actividades que desarrolla cualidades físicas y mentales, las que permiten prepararse para la vida y mejoran la salud al fortalecer, no sólo las zonas que se encuentran afectadas, sino también las sanas.

Deporte: Alternativa para superar una discapacidad Medicina Deportiva

Además, mejora la calidad de vida ayudando a evitar otras complicaciones como las que puede conllevar el reposo prolongado o la inactividad, previniendo escaras, deformidades, malas posturas, obesidad, osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Pero quizás, el beneficio más importante se da en el ámbito psicológico, porque la educación física también implica desarrollar aptitudes relacionadas con el autocontrol, la metodología, la disciplina y la obtención de logros.

Supone un triunfo sobre las incapacidades, la dependencia funcional y el desánimo del paciente porque mejora la autoestima y otorga sentido de pertenencia. Estos logros pueden obtenerse participando con otras personas con similares discapacidades en clubes destinados a ellos o en algunos convencionales e, incluso, interactuando con personas sin discapacidad, pero ayudados por dispositivos especiales.

¿Qué deportes se pueden hacer?

Prácticamente todos pueden hacer deportes, se necesita haber completado la rehabilitación aguda, entender la discapacidad y los objetivos del deporte que se realizará, y tener una adecuada comunicación con el profesional a cargo, quien deberá recomendar un ejercicio que no implique riesgos y que permita alcanzar los objetivos atléticos. También indicará el uso ya sea de prótesis u órtesis que permitan suplir la función perdida.

Estos deportes son denominados adaptados porque han sido modificadas algunas reglas para conseguir la participación de las personas con discapacidad, siendo mínimas estas variaciones para evitar perder la esencia misma del deporte y equiparar la oportunidad de los competidores.

Los deportistas compiten según su tipo de discapacidad y de acuerdo a su capacidad funcional. Las categorías deportivas -establecidas según si la limitación es motora (física), mental o sensorial (sordera y ceguera)- son: amputados, parálisis cerebral, discapacidad intelectual, discapacidad visual, silla de ruedas y otros.

¿Prótesis u órtesis?

Prótesis: Reemplaza a una parte del cuerpo, como una pierna, brazo o cadera.

Órtesis: Dispositivo mecánico que se usa sobre un segmento del cuerpo, ayudando a mantener la posición o alineación de la extremidad lesionada, entre otras. Algunos ejemplos son las utilizadas en el tobillo para evitar la caída del pie.

El deporte adaptado para personas discapacitadas puede ser practicado a nivel escolar, recreativo, terapéutico y competitivo.

En la etapa escolar, la actividad psicomotora que desarrollen será una de las primeras experiencias que tengan. Se enfocan en habilidades motrices, perceptivas y coordinativas con juegos y actividades pre-deportivas.
No sólo se pueden llevar a cabo en colegios especiales, sino también en establecimientos convencionales que adecuen las clases de educación física de acuerdo a las necesidades de sus alumnos. Actualmente, la tendencia es adaptar los colegios a personas con discapacidad, igualando las oportunidades y evitando la discriminación.

El deporte adaptado recreativo y terapéutico son juegos acondicionados a todos quienes quieran participar. Tienen que hacerse una vez completado el tratamiento de rehabilitación correspondiente para que no lo afecte ni empeore su condición.

La actividad que se elija, dependerá de si la deficiencia es sensorial, cognitiva o fisiológica. A esto se sumarán la personalidad, cómo enfrenta su enfermedad y el apoyo de quienes lo rodean.

Por último, el deporte adaptado competitivo ya no se trata de juegos, sino de competencias con reglamento, clasificación establecida por especialistas y con entidades que lo avalen. Entre los más practicados están tenis, atletismo, ski, tiro con arco, natación, fútbol y en casos de tetrapléjicos, la boccia.

Historia del deporte adaptado

Los deportes para discapacitados comenzaron en 1948 en Inglaterra como una herramienta de rehabilitación para los heridos de la II Guerra Mundial que tuvieran lesiones de la médula espinal. El neurólogo Ludwig Guttmann los implementó para reestablecer el bienestar psicológico y el buen uso del tiempo libre del paciente. Pero además, consiguió la reinserción en la sociedad.

Cuatro años después, se unieron los competidores de Holanda y en 1960 se oficializaron con el nombre de Juegos Paraolímpicos a continuación de las Olimpiadas de Roma. En esa ocasión, participaron unos 400 atletas de 23 países que compitieron en ocho deportes, como tiro con arco, atletismo y tenis de mesa.

Con el tiempo, empezaron a crecer en popularidad y en 1976 se realizaron los primeros Juegos Paraolímpicos de Invierno en Suecia. En esa instancia participaron mil 300 competidores, incluyendo por primera vez, a quienes tenían deficiencia visual.

En las últimas olimpiadas (Atenas, 2004), se congregaron más de 40 mil atletas de 134 países, quienes compitieron en 19 deportes.

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Categoría: Medicina Deportiva.




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