Deportes de Invierno: Cómo evitar lesiones oculares


Al igual que en verano, en esta época los rayos ultravioletas (UV) pueden ser muy dañinos para los ojos, sobre todo en el caso de quienes practican deportes de invierno, ya que la proporción de radiación ultravioletas B aumenta un 10% cada 1.000 metros de altura y la nieve refleja alrededor de un 80% de la luz ultravioleta.

La sobrexposición ocular a estos rayos puede generar quemaduras corneales. Esta afección llamada queratitis actínica suele afectar a las personas que practican esquí, snowboard, alpinismo o deportes acuáticos sin la debida protección ocular.

Según el doctor Sergio Galano, oftalmólogo de Clínica Alemana, los más perjudicados son los adultos jóvenes, quienes tienden a divertirse sin los sistemas de resguardo adecuados. “Los niños y adultos mayores generalmente sufren menos lesiones de este tipo, ya que los primeros son protegidos por sus padres y los últimos tienen conciencia de la necesidad de prevenir esta patología”, asegura.

Generalmente, los síntomas de la queratitis actínica no aparecen hasta después de seis horas de exposición a la radiación ultravioleta. Es por eso que la mayoría de las veces las personas afectadas ya están en sus casas cuando comienzan a sentir molestias como dolor ocular y sensación de que hay un cuerpo extraño en los ojos, los que además se tornan rojos.

“Como en estos casos la superficie de la córnea está en malas condiciones para soportar agresiones químicas, se recomienda no utilizar fármacos para quitar el rojo del ojo. Si las molestias no son intensas, basta con tener paciencia, ya que la córnea se regenera por sí sola en 24 horas”, advierte el doctor Galano.
aplicar lubricación ocular en forma de lágrimas artificiales sin vasoconstrictores y alejarse de la luz, ya que ésta incrementa el dolor.

En algunas ocasiones las compresas frías también mitigan la molestia. Si los síntomas son muy intensos se recomienda acudir a control oftalmológico para descartar otras patologías e iniciar una terapia más específica.

¿Cómo prevenir?
La medida preventiva por excelencia es protegerse de la radiación ultravioleta, ya que una exposición repetida a esta luz puede causar, además de la queratitis actínica, lesiones en el cristalino (catarata) y en la retina (maculopatías), lo que depende de la dosis de radiación ultravioleta acumulada a lo largo de la vida, al igual que con el cáncer de piel.

Una de las mejores formas de protección es utilizar anteojos con filtro UV. Si bien los lentes de sol tradicionales son muy efectivos para bloquear estos rayos, según el doctor Galano no protegen al ojo de los UV que se filtra por la separación que queda entre la mejilla y el lente. Por eso se aconseja usar anteojos curvos que cubran el ojo por completo.

“De todas formas, hay que recordar que los lentes deben ser utilizados en todas las actividades que se realicen al aire libre, no solamente cuando se esté esquiando”, destaca.

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Categoría: Oftalmología.




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