Deportes y contaminación: Una mezcla que hay que evitar


No hay respiro. La mala calidad del aire en Santiago ha hecho que en lo que va de este año ya se hayan decretado varias alertas ambientales. Lo más grave es que el panorama no parece mejorar, ya que el frío y las pocas lluvias que se esperan hacen de la capital un escenario perfecto para que los deportes no sean necesariamente un sinónimo de buena salud.

“La contaminación ambiental, ya sea extra o intra domiciliaria, irrita el aparato respiratorio, lo que produce que la mucosa que cubre las vías respiratorias quede más expuesta y, por lo tanto, más susceptible a la irritación. Esto favorece la aparición de enfermedades respiratorias obstructivas y aumenta las probabilidades de que entren virus y bacterias al organismo”, explica el doctor Raúl Corrales, pediatra broncopulmonar de Clínica Alemana.

Se origina una inflamación de la vía aérea, que hace que el organismo actúe frente a esta agresión. La forma que tiene de hacerlo es generando mayor cantidad de secreciones. Es decir, aumentan las flemas y las mucosidades, se produce tos -que puede traer una obstrucción bronquial-, dolor de garganta y romadizo.

Esta condición se exacerba aún más cuando las personas hacen deportes en un ambiente contaminado.

Por lo tanto, la recomendación es que en estado de “alerta ambiental” se eviten los ejercicios de resistencia. Es decir, aquellos en que se realiza una actividad física en forma constante por más de seis minutos, como carreras de larga distancia o andar en bicicleta.

En cambio, otro tipo de actividades más livianas y en las que hay pausas -como el tenis o algún tipo de danza- se pueden seguir realizando.
Cuando se decreta preemergencias o emergencias ambientales, el especialista afirma que “no se debiera hacer ningún tipo de ejercicios”.

En estos casos, el doctor Corrales advierte que los colegios deberían suspender el ramo de educación física. Sobre todo si se piensa que las clases son parejas para todos y no se discrimina entre los niños que tienen asma o enfermedades respiratorias.

Otro dato a considerar es que los menores que practican deportes en zonas con alto grado de contaminación, tienen 3 a 4 veces más asma que aquellos que lo hacen en un lugar donde el aire es más limpio, ya que al ser una enfermedad en que los bronquios se obstruyen, la contaminación aumenta las dificultades de estos pacientes.

Vivir en alerta
Hay detalles que pueden marcar la diferencia a la hora de hacer actividad física en episodios de alerta ambiental. Uno de ellos es la hora.

En las mañanas, la mala calidad del aire se concentra en los sectores céntricos de la capital, pero a medida que llega la tarde, esta nube de contaminación va expandiéndose a zonas más altas.

Es decir, a medida que va atardeciendo es menos recomendable hacer ejercicios en las partes altas de la ciudad.
Otro factor que hay que considerar es que las mascarillas evitan inhalar el material particulado de la contaminación extra domiciliaria, uno de los principales agentes contaminantes que hay en Santiago. Sin embargo, hay partículas más pequeñas que igualmente entran al organismo, por lo que estos aparatos no son garantía de evitar respirar aire contaminado.

En todos lados
Si bien hacer actividad física en lugares cerrados, como gimnasios o al interior del hogar, parece ser una buena alternativa, hay que considerar que la contaminación que existe en estos lugares es exactamente la misma que hay al exterior de los domicilios.

Esto, porque el aire contaminado entra a los recintos. Si a lo anterior se suma que en muchos lugares cerrados se fuma o no existe un método de calefacción limpio, “la contaminación intra domiciliaria puede ser mucho peor que la que hay en el exterior”, advierte el especialista.

Una de las soluciones es tener un purificador de aire dentro del hogar. De esta forma se eliminan riesgos al momento de hacer actividad física.
Algunos efectos de la contaminación en la salud

– Aumenta las patologías respiratorias.
– Sube la descompensación de los pacientes asmáticos.
– Facilita la aparición de infecciones respiratorias.

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Categoría: Medicina Deportiva.




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