Diagnóstico del edema pulmonar


Radiología de tórax. Se trata de una prueba de gran valor diagnóstico. La compresión vascular en las bases pulmonares produce una redistribución del flujo pulmonar con incremento de la perfusión de los vértices pulmonares que, habitualmente, tienen una perfusión muy escasa. Esta situación se objetiva como un incremento en la vascularización de campos superiores. Este suele ser el primer signo radiológico del edema pulmonar.
El acúmulo de líquido en las vainas broncovasculares hacen que las estructuras hiliares pierdan su nitidez, signo conocido como borrosidad perihiliar.
Posteriormente el líquido se acumula en tabiques interalveolares que llegan a hacerse visibles, dando lugar a lo que se conoce como líneas de Kerley, que habitualmente se apoyan en la pleura y se introducen en campos pulmonares dando una imagen lineal muy fina
Junto con las líneas de Kerley puede coexistir derrame pleural o cisural. El derrame pleural es preferentemente derecho, pero con frecuencia bilateral.
Aunque posible, en pocas ocasiones, se objetiva un patrón intersticial que podría reflejar el incremento de líquido en el conjuntivo de la membrana alveolocapilar.
La última fase representa el acúmulo de líquido en el espacio aéreo que se manifiesta como patrón alveolar, de predominio en bases, aunque con relativa frecuencia adopta una morfología en alas de mariposa, excéntrico al hilio pulmonar y respetando las zonas periféricas.
Lo habitual es que estos hallazgos radiológicos se acompañen de cardiomegalia, ya que la mayoría de las ocasiones el edema pulmonar es secundario a fallo ventricular izquierdo. Solo existe fallo ventricular izquierdo con silueta cardíaca normal en casos de infarto agudo de miocardio, pericarditis constrictiva, estenosis mitral o tumores de aurícula izquierda; salvo la primera de estas situaciones, las demás son de carácter excepcional. La TAC de tórax aporta imágenes muy precisas del acúmulo de líquido intersticial y alveolar pero habitualmente no se realiza esta exploración por poderse llegar al diagnóstico con exploraciones más simples.
Ecocardiografía. Como quiera que la mayoría de los episodios de edema pulmonar son de origen cardiogénico esta exploración es de especial trascendencia para valorar la función del ventrículo izquierdo o anomalías anatómicas cardiacas.
Cateterismo derecho. Conviene realizarlo en caso de dudas diagnósticas. El edema pulmonar cardiogénico siempre coexiste con cierto grado de HP y con presión de enclavamiento superior a 18 mmHg.

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Categoría: Glosario Médico.




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