Dieta sin fibra y estrés: Principales causas de enfermedad diverticular del colon


Está comprobado que una dieta baja en fibra y el estrés son los principales responsables de la enfermedad diverticular, la que consiste en la aparición de verdaderas bolsitas en la pared del intestino grueso o colon, llamados divertículos.

Estas anomalías se producen por una inadecuada distribución de la presión dentro del colon, lo que hace que las capas del revestimiento intestinal salgan hacia fuera, formando saquitos similares a un grano de uva vacío.

Aunque existen divertículos en diferentes niveles del tubo digestivo, en la mayoría de los casos se originan en el colon y por lo general no presentan complicaciones. Sin embargo, hay ocasiones en que pueden producirse signos de mala evolución, como por ejemplo abscesos, fístulas, sangramientos, obstrucción del intestino o incluso peritonitis.

Dieta sin fibra y estrés: Principales causas de enfermedad diverticular del colon Nutrición y Dietética

Según datos publicados por la Organización Mundial de Gastroenterología (OMGE), antes de la quinta década de vida esta patología es más común en hombres, pero después comienza a ser más preponderante en el sexo femenino.

También revela que afecta principalmente a personas mayores, con una prevalencia de 5% a los 40 años, de 35% a los 60 y de 65% a los 80. Sin embargo, en los últimos años existe la tendencia a aparecer con mayor frecuencia a una edad más temprana, debido básicamente a un aumento del estrés y al boom de la comida rápida.

Se ha visto que las personas afectadas, además de tener una dieta escasa en fibras, ingieren un elevado contenido de carnes rojas y grasas. Esto puede verse ratificado por el hecho de que la patología es más frecuente en individuos obesos y menos común en los vegetarianos.

Si a esto se suma un estilo de vida agitado, los riesgos son mayores, ya que el estrés produce un aumento del espasmo de las capas musculares del colon, lo que puede traducirse en el desarrollo de divertículos.

Todo esto confirma que la principal forma de prevenir la enfermedad diverticular es consumiendo más fibras, especialmente verduras y frutas, y bajando los niveles de estrés.

Posibles complicaciones

La presencia de divertículos se denomina diverticulosis y cuando éstos se inflaman se habla de diverticulitis, complicación que se presenta entre el 15 a 25% de los casos y que se produce por erosiones en la pared, infección, sangramiento local e incluso estrechez y perforación.

Cuando la diverticulosis se presenta sola generalmente es asintomática, aunque en contadas ocasiones se observan molestias como dolor abdominal y estreñimiento que son secundarios al espasmo o deformidad.

En cambio, la diverticulitis suele manifestarse con dolor abdominal, generalmente en la parte inferior izquierda, escalofríos, fiebre, náuseas, vómitos y retención de las heces.

Es importante destacar que, de acuerdo a distintos estudios, en la mitad de los casos detectados de diverticulitis los pacientes estaban consumiendo antiinflamatorios.

Dependiendo del grado de compromiso, se puede originar desde una pequeña inflamación local (diverticulitis aguda) hasta una diseminación de la infección debido a la salida de las heces hacia afuera, lo que en los casos más graves puede derivar en un absceso o peritonitis si éste se perfora.

Algunas personas pueden tener sangrado digestivo, el cual habitualmente es abrupto, indoloro y puede ser de gran volumen. En la mayoría de los casos suele detenerse en forma espontánea, pero en ocasiones se puede requerir una transfusión de emergencia o terapia local endoscópica.

Además del examen físico, que se realiza principalmente a través la palpación abdominal, la ecografía o el scanner son de utilidad para establecer el diagnóstico y evaluar el grado de compromiso del segmento afectado. Exámenes como el enema baritado (que es una radiografía con medio de contraste del colon) o la colonoscopía están contraindicados en la fase aguda por el riesgo de complicaciones.

Manejo médico y quirúrgico

En los casos en que sólo haya diverticulosis, el tratamiento estará orientado a mejorar la dieta, aumentando el contenido de fibra, disminuyendo el consumo de carnes rojas y grasas, y realizando más actividad física.

En cambio, cuando se trata de una diverticulitis, el tratamiento dependerá de la gravedad y complicaciones. En casos leves basta con una dieta líquida y antibióticos orales por 7 o 14 días. Pero en cuadros más críticos se requieren hospitalización con reposo digestivo y antibióticos intravenosos. Por último, si esto no da buenos resultados, debe considerarse el tratamiento quirúrgico.

En casos graves de obstrucción intestinal, abscesos, fístulas o de perforación con peritonitis generalizada, la intervención quirúrgica de urgencia es ineludible. Sin embargo, lo más común es la cirugía de elección que se realiza luego de hacer una adecuada preparación del intestino.

Esto se efectúa por vía abierta o laparoscópica, la cual consiste en realizar pequeñas incisiones por donde se introducen los instrumentos quirúrgicos, mientras la intervención es observada a través de una pequeña cámara colocada al interior de la cavidad abdominal.

Las indicaciones más frecuentes para una operación programada son dos o más episodios de diverticulitis suficientemente grave como para determinar la hospitalización, sangramiento considerable y recurrente, síntomas obstructivos o incapacidad de diferenciar entre diverticulitis y cáncer, entre otros.

Sin embargo, cuando se trata de personas menores de 45 años, hay que considerar la cirugía al primer episodio de diverticulitis.

Califica este Artículo
3 / 5 (4 votos)

Categoría: Nutrición y Dietética.




One Response to “Dieta sin fibra y estrés: Principales causas de enfermedad diverticular del colon”

  1. Edii Dice:

    A mi suegra le dijo el medico que no tiene que comer nada con fibra.¿que hacemos?


Deja un comentario