Dislexia: La odisea de aprender a leer


Aprender a leer marca el inicio de una nueva etapa en la vida de cualquier niño, sin embargo, hay algunos que a pesar de tener un coeficiente intelectual normal y a veces hasta superior, tienen dificultades en este proceso. Ellos sufren de dislexia, un trastorno de aprendizaje que ha estado presente en la vida de figuras tan variadas como Leonardo da Vinci, Albert Einstein, Cher y Tom Cruise.

Los niños con este cuadro presentan problemas en la decodificación de los signos al momento de leer, es decir, confunden letras, las omiten o sustituyen, lo que muchas veces se traduce en un deficiente rendimiento escolar. El doctor Marcos Manríquez, neurólogo infantil de Clínica Alemana, explica que “estos menores se esfuerzan más de lo normal en decodificar los símbolos, por lo que pierden el hilo de lo que leen y no entienden”.

Aunque se trata fundamentalmente de un problema de lectura, suele presentarse asociado a otros trastornos de aprendizaje, como dificultades en la escritura y en operaciones matemáticas (discalculia). Asimismo, se ha visto que estos menores tienen mayores problemas para aprender idiomas.

Si bien el término dislexia fue mencionado por primera vez por Kussmaul en 1877, recién en las últimas décadas se ha logrado descifrar algunas claves en cuanto a su origen.

El doctor Manríquez comenta que existen estudios que sostienen que este trastorno tiene causas hereditarias, relacionadas básicamente al gen X. “Asimismo, hay investigaciones que afirman que quienes sufren este problema presentan alteraciones tanto en la formación del cerebro como en su funcionamiento, lo que se puede corroborar a través de exámenes como resonancias funcionales, las cuales permiten observar que en estos niños se activan zonas distintas a las habituales”.

La importancia de un diagnóstico temprano
Para realizar un adecuado diagnóstico de la dislexia, es necesario descartar otras posibles causas que pueden estar detrás de un problema de aprendizaje, como mala técnica escolar, exigencia inadecuada o problemas visuales o auditivos. También es posible que exista un trastorno cognitivo, déficit atencional o alguna patología psiquiátrica o neurológica.
Una vez desechadas estas posibilidades, se evalúa al menor a través de pruebas estandarizadas, las cuales son efectuadas por psicopedagogos o psicólogos capacitados en la materia. En este proceso se debe considerar la edad, y el nivel intelectual y educacional del pequeño.

“Para hablar de un problema de dislexia el niño debe tener al menos un año de aprendizaje, por eso generalmente el diagnóstico se realiza al final de primer año de Enseñanza Básica o en segundo”, sostiene el especialista.

Si el problema es detectado en esta etapa es posible comenzar un tratamiento precoz, con un excelente pronóstico. Es más, en parte importante de los casos, el problema es prácticamente superado.

“El manejo durante los primeros años de escolaridad es fundamental para que el niño no se desmotive. Una dislexia que no es tratada adecuadamente, además de afectar el rendimiento escolar, causa problemas de autoestima, porque el pequeño no se siente capaz. Incluso, hay casos en que puede generar aislamiento y timidez, lo que finalmente se traduce en un rechazo al colegio y al estudio”, sostiene el especialista.

El tratamiento de este trastorno no es médico sino que psicopedagógico, y consiste en aplicar una serie de técnicas que permiten que el niño vaya adquiriendo la habilidad necesaria para leer sin problemas. Habitualmente, se comienza reforzando funciones básicas como por ejemplo identificar la izquierda y la derecha, y dominar la diferenciación de los símbolos, entre otras. Una vez aprendido esto se comienza a trabajar con la lectura.

Habitualmente, el menor debe asistir entre una a dos veces por semana a estas sesiones, durante alrededor de uno o dos años. “Hay que tener claro que es un tratamiento a largo plazo, por lo que los papás y profesores deben tener paciencia y contribuir para que el niño no se desanime y mantenga el interés por el estudio”, concluye el neurólogo infantil.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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