Dolor cervical: Cuando las tensiones llegan al cuello


Amanecer con el “cuello torcido” o sentir súbitamente un dolor intenso en esta zona, es un problema que prácticamente todos han sufrido alguna vez. El dolor de cuello o cervicalgia se presenta generalmente durante la vida laboral, ya que una de sus principales causas es el estrés y los malos hábitos posturales.

El doctor Carlos Thibaut, traumatólogo de Clínica Alemana, explica que otro elemento que influye en esta alteración es una predisposición genética que propicia el desgaste de los discos, que son los cojines o amortiguadores ubicados entre las vértebras.

Muchas veces es la combinación de estos tres factores -estrés, mala postura y desgaste- lo que produce una irritación de ciertas estructuras del cuello y esto deriva en una contracción o espasmo muscular.

Cuando el músculo afectado de forma predominante es el esternocleidomastoideo se genera la tortícolis, que se caracteriza por una inclinación del cráneo con desviación del mentón hacia el lado opuesto. Esto se acompaña de dolor en la zona y restricción de la movilidad.

Según la doctora Loreto Díaz, fisiatra de Clínica Alemana, en estos casos las molestias se pueden aliviar con masajes, aplicación de calor y reposo. En ocasiones, también se indican analgésicos o relajantes musculares de acuerdo a los síntomas de cada paciente. Asimismo, se puede utilizar un collar blando que ayuda a que los músculos del cuello descansen.

¿Cuándo preocuparse?
Si se aplica el tratamiento indicado y en el transcurso de cinco días la situación no mejora, es aconsejable consultar con el especialista.

El doctor Thibaut sostiene que en ocasiones la cervicalgia puede tener orígenes muchos más complejos, dado que existe una multitud de causas que van desde problemas simples y autolimitados, hasta cuadros más graves como tumores. Por eso es importante que si la persona no se recupera con el tratamiento tradicional se realice otros exámenes para ver si hay alguna patología de base que esté provocando este síntoma.

“Hay que distinguir si el dolor es sólo en el cuello o se irradia a una extremidad superior, ya que en este último caso lo más probable es que se rompió un disco cervical y se generó una hernia”, sostiene.

Para estudiar estas opciones es fundamental realizar un diagnóstico con imágenes, principalmente escáner y/o resonancia magnética.

La doctora Díaz explica que hay otras patologías que no son de la columna y que también pueden provocar dolor de cuello, como por ejemplo la inflamación de ganglios. Asimismo, podría ser el síntoma de enfermedades reumatológicas como artritis reumatoide.

“Por eso, además del examen, el diagnóstico debe estar basado en la historia del paciente, el trabajo que realiza y los antecedentes familiares, entre otros”, explica la especialista.
RECOMENDACIONES

Las personas que padecen con frecuencia de dolor de cuello producto del estrés o problemas posturales, pueden tomar ciertas medidas para prevenirlo:

– Practicar técnicas de relajación, como por ejemplo yoga.

– Adoptar una postura adecuada en el trabajo. Preocuparse de que la silla sea lo más anatómica posible y que otorgue un buen apoyo a la columna.

– Colocar el monitor a la altura de los ojos para mantener el cuello en una posición adecuada.

– Interrumpir las actividades laborales un par de veces al día para elongar los músculos cervicales.

– Dormir bien, utilizar colchones en buenas condiciones y almohadas que llenen los espacios que quedan entre la cabeza y la espalda, de manera que haya un buen alineamiento.

– Realizar ejercicios para fortalecer los músculos cervicales.

– Tener cuidado al levantar objetos pesados. Esto se debe hacer flexionando las rodillas y manteniendo la espalda recta.

– Si se va a viajar distancias largas, es recomendable, cada dos horas, parar, caminar y mover brazos y cuello para relajarlos.

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Categoría: Traumatología.




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