Dr. Claudio Puebla Arredondo: “La medicina interna es un desafío para la mente y el corazón”


El internista fue definido por el doctor William Osler, padre de la medicina moderna, en su libro The Principles and Practice of Medicine como un médico generalista, plural y distinguido, formado en el desarrollo de determinadas aptitudes necesarias para el diagnóstico y tratamiento del hombre enfermo.

Se caracteriza por la habilidad de conseguir información clínica precisa en la anamnesis y exploración física para orientar el diagnóstico; por la capacidad de síntesis de la información para estructurar un diagnóstico, primero sindrómico y después específico; por la aptitud para determinar la secuencia más apropiada de exploraciones complementarias; y por la capacidad para orientar o establecer el tratamiento más adecuado.

Los profesionales que han optado por la medicina interna, han asumido la responsabilidad de la atención del paciente desde su adolescencia hasta su edad mayor, por lo que la labor de mantenerse actualizado es un desafío cada vez más difícil de alcanzar y es una de las causas para el creciente interés de subespecialización.

El doctor Claudio Puebla Arredondo, destacado médico internista del Hospital Naval de Viña del Mar y experto en Medicina Basada en la Evidencia, como secretario ejecutivo del último Congreso Chileno de Medicina Interna celebrado en la ciudad de Viña del Mar destacó que este fue uno de los grandes temas abordados durante el encuentro.

“Los médicos internistas nos encontramos en un proceso de reflexión de nuestra profesión y de lo que nos depara el futuro. Nosotros somos parte del corazón de la medicina, muchas otras especialidades dependen de la interacción con nosotros para poder manejar a sus pacientes. Nuestra especialidad está viviendo un periodo, ya hace varios años, de crisis interna de identidad, de valorización, por lo que como Sociedad, siguiendo lineamientos internacionales, nos hemos propuesto revitalizar la importancia del médico internista”.

En el marco del XXXII Congreso Chileno de Medicina Interna desarrollado en el Enjoy del Mar de la Ciudad Jardín, el doctor Puebla conversó animadamente sobre este y otros temas.

– Doctor Puebla, me imagino que la convocatoria alcanzada en este congreso lo deja con la satisfacción de que la tarea fue cumplida….
– De acuerdo al balance final, contamos con la participación de más de 650 asistentes. Si lo comparamos con eventos anteriores, dejando de lado el realizado en Santiago, la cifra es parecida. El año pasado participaron más de 900 médicos de todo el país, pero el fuerte de ellos era de la Región Metropolitana. A pesar del número, que es excelente igual, quedamos muy conformes por la dinámica que se dio en esta oportunidad. Fue una actividad atractiva, entretenida y con vida, eso quedó totalmente demostrado. Fue un congreso pensado para generar instancias de comunicación entre los asistentes con discusiones académicas y científicas de alto nivel, que se complementaron con las exposiciones presentadas por médicos que entregaron su experiencia y visión de futuro de la especialidad.

– El slogan de este año fue “Medicina interna, una mirada hacia el futuro desde el presente”. ¿Cómo surgió este concepto?
– La idea surgió aprovechando todo esto del Bicentenario, donde uno puede ver hacia el pasado y celebrar las cosas que ocurrieron. Pero mi visión era un poco distinta, porque aparte de hacer ese balance, es necesario también mirar hacia adelante y ver qué es lo que nos espera. La idea de este congreso fue precisamente esa, que a través de las charlas se tradujera la realidad actual en cada una de las enfermedades y tratamientos, pensando en el futuro. Por eso le pedimos a los expositores que no sólo hicieran una revisión de lo que hay ahora, que eso es parte de lo que presentaron, sino que pronosticaran hacia dónde va cada una de sus áreas de conocimiento, dónde ellos creen que pueden haber avances futuros y cuáles serán los cambios que ayudarán, obviamente, a los médicos y pacientes con estas nuevas alternativas. El objetivo fue el replanteamiento, el darnos cuenta en qué estamos y mirar el futuro –ojalá- con optimismo. Esa fue la idea.

– Y dentro de este contexto, a su juicio, ¿cuáles son los futuros desafíos del médico internista?
– Obviamente la labor de mantenerse actualizado profesionalmente constituye un desafío cada vez más difícil de alcanzar y es una de las causas para el creciente interés de subespecialización. Pero eso no lo es todo. Hay otros elementos que complican a los médicos internistas, que van por el lado del desconocimiento de la población general respecto de qué es el médico internista, la desvalorización que ha tenido entre el mismo círculo médico, las bajas remuneraciones, el exceso laboral y asistencial que tenemos. El médico internista es clave, sobre todo, en el manejo del paciente hospitalizado. Somos parte del corazón de la medicina. Muchas otras especialidades dependen de la interacción con nosotros para poder manejar a sus pacientes. Hace varios años, nuestra especialidad está viviendo un periodo de crisis interna de identidad, de valorización, por lo que como Sociedad –y siguiendo los lineamientos internacionales- nos hemos planteado revitalizar la importancia del médico internista, que ojalá pueda ser conocido por todos y que se nos reconozca nuestra importancia. Los internistas trabajamos sólo con nuestra mente, nuestras manos y capacidad de comunicar. No tenemos otras herramientas, porque se las hemos dejado a otras personas que se han entrenado en eso. Por eso para nosotros, a veces, es más difícil convencer a alguien de que las cosas están bien. Tratamos de ser lo más racionales en el uso de las alternativas terapéuticas y diagnósticas. Nuestra especialidad es mucho más integral y compleja, y eso es lo que la gente no ha logrado apreciar y queremos, de alguna forma, revitalizar. Esa es una tarea, un compromiso que la Sociedad de Medicina Interna se ha propuesto desarrollar.

– Podríamos concluir, entonces, que el internista es un médico con vocación de verdad
– Si, por eso nosotros queremos reconquistar a los jóvenes que han pensado en la medicina interna como una opción de vida. Nosotros los internistas tenemos que conocer muchas enfermedades; tenemos que tomar decisiones complejas en pacientes cada vez más difíciles; tenemos que tener un buen ojo clínico, somos médicos que vemos a los pacientes a largo plazo, somos los que los vemos sufriendo con su enfermedad. Por eso, la medicina interna se caracteriza también por la entrega humana que tiene. Para ser internista uno tiene que tener grandes capacidades intelectuales, harto deseo de estudiar y mantenerse al día, y por otro lado, necesita altas cualidades humanas para poder relacionarse con los pacientes, para entenderlos, conversarles y explicarles lo que tienen. En ese sentido la medicina interna es, como decía un gran médico del pasado William Osler, “un desafío para la mente y el corazón”, en ese sentido explota lo máximo que un médico puede dar. Por eso es tan especial y hecha por médicos de muy alta calidad. Los pacientes se dan cuenta que son valiosos y eso, lamentablemente, como decía, se pierde entre este mundo complejo y actual en el que vivimos.

– Por último doctor, para el año 2012 ustedes serán los anfitriones del Congreso Mundial de Medicina Interna que se celebrará en Chile, ¿qué significa para la Sociedad este desafío?
– Este es un esfuerzo que surgió del directorio de la Sociedad de Medicina Interna. El doctor Félix Muñoz estuvo a cargo de las gestiones, las que luego fueron reforzadas por el doctor Pedro Paulo Marín. Para nosotros es un honor y una responsabilidad enorme que ha recaído sobre la Sociedad Médica. Este congreso agrupará a la cantidad más grande de médicos en el mundo, por lo que organizarlo será una gran tarea. Estas son instancias de reencuentro de viejos amigos y de conocimiento de nuevas personas. Una de las cosas que ayuda a superar esta falta de conocimiento es compartir con otros y darse cuenta que sí somos una gran familia. Nos damos cuenta de nuestra realidad, más allá de lo que es el puro punto de vista científico. La medicina no avanza a pasos agigantados de un año a otro y eso hace que, a veces, los congresos sean apreciados por el espacio de integración entre especialistas con intereses comunes. Así que esperamos que el congreso 2012 sea un éxito, vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para ello.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Actualidad Médica.




Deja un comentario