Embarazos prolongados: Una dulce, pero larga espera


El embarazo es una espera llena de nuevas sensaciones y expectativas que habitualmente dura entre 37 y 42 semanas. Sin embargo, hay casos en que este periodo se prolonga por más tiempo, y es ahí cuando se habla de embarazo prolongado.

El doctor Alfredo Hernández, ginecólogo obstetra especialista en medicina materno fetal de Clínica Alemana, cuenta que antiguamente muchos embarazos eran catalogados de esta forma porque no se sabía con certeza la fecha de concepción, que es lo que permitía calcular la edad gestacional del bebé. Sin embargo, gracias a la ecografía precoz, hoy esta información puede obtenerse fácilmente.

“Esto nos ha permitido determinar que los embarazos prolongados verdaderos no son más del 5 o 7% del total”, sostiene el especialista.

Si bien no se sabe exactamente por qué hay casos en que el bebé se demora más en nacer, el ginecólogo explica que se ha observado que pueden influir factores hereditarios, transmitidos fundamentalmente por el padre, ya que este problema disminuye cuando la mujer cambia de pareja. También el sexo del feto es un factor importante, dado que afecta en mayor proporción al bebé varón, en una relación de 3/2.

Importancia del control prenatal
El doctor Hernández explica que si bien en un embarazo prolongado pueden aumentar ciertos riesgos presentes en toda gestación, con un adecuado control prenatal éstos diminuyen considerablemente.
Uno de los principales problemas que se pueden presentar es que la placenta deje de funcionar de forma tan efectiva como lo hacía antes, o que el feto al estar en el útero siga creciendo y tenga un peso mayor al momento del nacimiento.

“En el caso del niño, esto se puede traducir en un mayor riesgo de morbilidad como asfixia y problemas respiratorios. Además, si tiene un tamaño superior al promedio, es más probable que en el parto se produzcan traumas tanto en el bebé como en la madre. También aumentan las posibilidades de que se requiera cesárea”, explica el especialista.

Sin embargo, el doctor Hernández sostiene que el embarazo prolongado en la actualidad es poco frecuente, ya que la gran mayoría de los centros médicos opta por inducir el parto a las 41 semanas, utilizando medicamentos que provocan las contracciones en el útero y favorecen la dilatación del cuello para que se produzca el nacimiento.

Y agrega que el objetivo del manejo perinatal es evaluar el bienestar y peso del feto, además de las condiciones generales y obstétricas de la madre, de manera de decidir el mejor momento de la interrupción del embarazo.

“Afortunadamente, y gracias a la tecnología de la que disponemos hoy, la gran mayoría de estos embarazos no presenta problemas si son tratados por un equipo médico idóneo”, concluye el especialista.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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