Enfermedad de Addison: Difícil de diagnosticar pero con buen pronóstico


Los fueron los síntomas más claros de esta alteración: Uno el agotamiento permanente que he sentido todo este tiempo, al punto que me pasaba bostezando y lo único que quería era quedarme en cama durmiendo El otro rasgo fuerte fue estético, el color de mi piel, que fue cambiando hasta quedar permanentemente bronceada, como de haber tomado sol en el Caribe”, cuenta Angélica Escobar, 41 años, a quien recién le diagnosticaron la enfermedad de Addison.

El endocrinólogo de Clínica Alemana, doctor Juan Miguel Ilzauspe, explica que esta patología es poco frecuente y se debe a la incapacidad de las glándulas suprarrenales para producir cortisol, hormona indispensable para la vida. Este déficit hormonal determina que aumente la producción de ACTH, hormona hipofisiaria, y que se origine una proteína que estimula la hiperpigmentación de la epidermis y de las membranas mucosas.

Entre las personalidades que han sufrido este síndrome se encuentra J. F. Kennedy, ex presidente de Estados Unidos. En la época en que la padeció, los años ?, esta enfermedad era poco conocida y considerada como potencialmente fatal. Se cuenta que el mandatario tenía detrás de su oficina un baño con una tina grande donde se sumergía para disminuir los dolores.

El endocrinólogo señala que en la mayoría de los casos esta afección se origina por procesos autoinmunes, es decir, en personas que tienen el sistema inmunológico alterado, lo que hace que no reconozca la glándula suprarrenal y la autodestruya. Asimismo, en países donde la tuberculosis (TBC) es endémica, ésta suele ser la primera causa de la enfermedad.

En menor medida, se puede producir por motivos genéticos, por la presencia de un tumor, hemorragia o por el uso de medicamentos anticoagulantes.

Atención a los síntomas
“Esto empezó hace más de diez años y ha sido un peregrinar por distintas especialidades de la medicina Afortunadamente, siempre he sido una persona con mucha energía y eso me ha ayudado a seguir trabajando, pese al agotamiento físico y mental que he sufrido tantos años. La prueba es que nunca he presentado una licencia médica”, destaca Angélica Escobar.
Entre las principales manifestaciones físicas de esta enfermedad se encuentran debilidad, movimientos lentos, pérdida de peso involuntaria, náuseas y vómitos, diarrea crónica, lesiones en la boca y en la parte interna de la mejilla (mucosa bucal), dolores a los huesos y cambios en la presión sanguínea o en la frecuencia cardiaca, entre otros.

Asimismo, la piel adquiere un color bronceado o café cobrizo, sobre todo en las zonas de los pliegues cutáneos, cicatrices o en los puntos de presión (prominencias óseas).

Lo más importante: El tratamiento
El doctor Juan Miguel Ilzauspe explica que si bien el diagnóstico de esta enfermedad es clínico, el Test de ACTH o de Wood permite ratificar el cuadro.

Si la persona presenta la enfermedad, es fundamental que consulte a un endocrinólogo y realice el tratamiento adecuado. En estos casos, es necesario reponer el cortisol en el organismo, ya que la glándula suprarrenal no la está produciendo. Para ello es preciso que el paciente tome corticoides en la cantidad suficiente para que se regule su reloj biológico y se normalice el ACTH. El fármaco más usado es el cortisol y habitualmente se debe tomar de por vida, destaca.

Cuando el paciente está sometido a demasiada tensión, infecciones, lesiones o cualquier tipo de estrés, es necesario aumentar la dosis del fármaco, ya que el organismo naturalmente responde al estrés aumentado el cortisol endógeno, lo cual no ocurre en estas personas.

Es importante destacar que la mayoría de los individuos con este síndrome deberían poder llevar una vida completamente normal si realizan la terapia de sustitución correctamente y saben manejar los medicamentos en situaciones de estrés.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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