Estenosis benignas de la tráquea


Este tipo de estenosis es la más frecuente en la práctica. Pueden ser secundarias a intubación orotraqueal, generalmente prolongada, o a traqueostomía. Las primeras suelen dar lugar a estenosis a nivel subglótico y las segundas en el lugar de inserción de la cánula o por la punta de la misma. La erosión traqueal, si es importante y mantenida, puede ocasionar una fístula tráqueoinnominada o una fístula tráqueo-esofágica. La afectación puede ser más o menos importante, yendo desde una inflamación aguda, granuloma traqueal o destrucción mucosa e incluso cartilaginosa.
La clínica es característica, dando lugar a una intolerancia a la extubación o decanulación del enfermo que presenta síntomas de obstrucción aguda de la vía aérea con estridor de predominio inspiratorio y disnea. Los síntomas pueden producirse inmediatamente tras la extubación o con el paso de cierto tiempo. Si la estenosis no es muy acentuada (menos del 25% de la luz traqueal), puede pasar con escasos síntomas o solamente producirse al esfuerzo.
Para el diagnóstico es imprescindible realizar una broncoscopia que permite examinar directamente la lesión y también la TAC que evalúa la alteración de la arquitectura traqueal, sobre todo a nivel extraluminal.
El tratamiento, en los casos en los que no existe lesión importante mucosa y cartilaginosa, es la resección con láser y/o la colocación de una prótesis si hay componente de retracción traqueal. En los casos de lesiones importantes o que hayan recidivado tras el tratamiento con láser, debe procurarse el tratamiento quirúrgico mediante exéresis del segmento traqueal estenótico y anastómosis traqueal término-terminal. Los casos de lesiones excesivamente extensas o de inoperabilidad deben ser tratados de forma conservadora con sesiones de láser endoscópico.
En las lesiones estenóticas postraqueostomía el tratamiento es también el láser y la colocación de un “tubo en T” de Montgomery a través del estoma traqueal. Éste consiste en un tubo de silicona con dos ramas con forma de T y que se introduce por el estoma con ayuda de broncoscopia rígida, dejando la rama perpendicular a la vía aérea comunicando con el exterior. Se puede taponar esta rama con la consiguiente posibilidad de fonación por parte del enfermo. Si bien la cirugía de exéresis de la zona lesionada constituye también una buena opción, sobre todo si no existe curación tras el tratamiento con láser y el tubo en T.

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Categoría: Glosario Médico.




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