Hemotórax


La existencia de sangre en la cavidad pleural es muy característica de los traumatismos torácicos. La sangre puede provenir del pulmón, de las propias lesiones óseas, de vasos de la pared torácica (vasos intercostales, vasos mamarios, etc.) y de vasos o vísceras del mediastino, pudiendo ser, en este último caso, de extrema gravedad cuando se ha producido un traumatismo cardiaco o de un gran vaso. La emergencia es extremadamente grave y el tratamiento quirúrgico deberá establecerse con gran rapidez. La acumulación de sangre y aire de forma simultánea en la cavidad pleural se denomina hemoneumotórax y es característica de las lesiones pulmonares. El tratamiento del hemotórax es el drenaje pleural que permite su solución definitiva en la mayoría de los casos. En un 10% suele ser el indicador de la necesidad de una toracotomía porque existe un débito importante al colocarlo (más de 1.000 cc en lesión aguda) o porque el mismo es mantenido (unos 300 cc a la hora durante 3 horas). La evolución de un hemotórax que no se drena correctamente y que se autolimita da lugar a un hemotórax coagulado que puede provocar una considerable restricción respiratoria o un empiema pleural por sobreinfección del mismo.

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Categoría: Glosario Médico.




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