Heridas torácicas


Las heridas torácicas penetrantes son traumatismos relativamente frecuentes, sobre todo a expensas de heridas por arma blanca. Menos frecuentes son las heridas por arma de fuego, si bien en algunos países constituyen uno de los traumatismos más frecuentes.
Lo más importante en estos casos es la valoración de la situación clínica del paciente que, junto a la localización de la herida, (las heridas precordiales tienen un gran riesgo de afectar al corazón) y la radiología torácica, deberán indicar la actitud a seguir. No es necesario explorar la herida para ver si penetra en la cavidad pleural puesto que, con ello, solamente se logra convertir en penetrante una herida que inicialmente no lo era. Las heridas por arma blanca u objeto punzante que se halla enclavado en el tórax requieren su extracción a través de toracotomía. Las heridas por arma de fuego constituyen lesiones de mayor potencial letal en las que deberán extremarse las medidas de diagnóstico y tratamiento inicial.
La presencia de un síndrome de ocupación pleural (hemo y/o neumotórax) marcará la necesidad de un drenaje pleural. La existencia de signos de shock hipovolémico o taponamiento cardiaco indicará la necesidad de una toracotomía urgente por la posible existencia de una lesión cardiaca o de un gran vaso. Un débito importante o mantenido a través del drenaje pleural exigirá también la realización de una toracotomía.
En las heridas torácicas, la realización de una toracotomía urgente inmediata para resucitación tiene, a diferencia de los traumatismos cerrados, un papel importante. En pacientes que llegan con signos de shock hipovolémico o taponamiento cardiaco puede constituir una medida que permita salvar la vida.

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Categoría: Glosario Médico.




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