Hiperplasia prostática benigna: Un problema frecuente después de los 60 años


El cáncer de próstata es una de las enfermedades más temidas por los hombres que sobrepasan las cuatro décadas de vida, convirtiéndose en la tercera causa de muerte en varones chilenos. Sin embargo, es bueno saber que no siempre el crecimiento de esta glándula masculina es sinónimo de que haya un tumor invasivo maligno. La aparición de un cáncer de próstata es independiente de su tamaño, es decir, las dos patologías no están relacionadas, salvo por el órgano que afectan.

Se ha estimado que en cerca del 50% de los hombres mayores de 60 años puede producirse un crecimiento de la próstata debido a “hiperplasia prostática benigna” (HBP), que se origina por una proliferación de la cantidad de células que la componen.

Solo la mitad de los hombres con HBP manifiesta síntomas debido al crecimiento prostático. La mayoría de éstos son leves y pueden mejorar espontáneamente en un 20% de los casos. En otro grupo de hombres las molestias interfieren con la calidad de vida y deben consultar a un urólogo, quien los evalúa y comienza la terapia que corresponda.

“Entre estos últimos pacientes una de las complicaciones más inquietantes es precisamente la retención urinaria producida por el crecimiento de la próstata que obstruye el canal de la uretra por donde se vacía la vejiga”, cuenta el doctor Pablo Bernier, jefe de Urología de Clínica Alemana.

El especialista cuenta que los síntomas pueden incluir “un aumento de la frecuencia y/o urgencia miccional; chorro de orina débil con o sin latencia (demora en el inicio de la micción); intermitencia; necesidad de pujo para iniciar o mantener el chorro urinario, y tener que levantarse en la noche para orinar (nicturia)”.
No existe plena claridad sobre las causas que originan la HBP aunque, el doctor Bernier precisa que “hay un factor genético involucrado que hace que sólo algunos hombres presenten crecimiento prostático”.

El requisito fisiológico para que ello ocurra es que circule por el organismo la testosterona, la hormona masculina liberada por las gónadas del hombre, por lo cual la patología no se desarrolla, por ejemplo, en eunucos (hombres sin testículos). También se ha observado que pacientes con alteraciones de los receptores de dicha hormona tampoco presentan HBP.

En lo que respecta al tratamiento, el urólogo precisa que se trata solamente a aquellos pacientes en que el crecimiento de la próstata está provocando algún síntoma o complicación, pero cuando dichas manifestaciones clínicas son leves y no alteran la calidad de vida, basta con hacerles un seguimiento y observar.

“En otros pacientes, con síntomas leves a moderados, se puede hacer un tratamiento con medicamentos especiales que permiten orinar mejor y/o ‘achicar’ la próstata”, agrega el doctor Bernier.

Añade que si los fármacos no son suficientes para solucionar el problema o los pacientes no desean tomar medicamentos permanentemente, se ofrece entonces la opción de cirugía, que también está indicada cuando hay síntomas severos o complicaciones.

La operación puede ser por vía endoscópica (resección transuretral de próstata o RTU) o abierta. Ambas ofrecen al paciente el mayor porcentaje de mejoría de sus síntomas. Representan el “gold standard” frente a los cuales todas las otras terapias se comparan ya que su eficacia y seguridad están probadas en el tiempo.
¿Posibilidad de cáncer?
Las complicaciones del crecimiento benigno de la próstata pueden incluir la salida de sangre por la orina (hematuria macroscópica), la formación de cálculos en la vejiga, retención de orina, infecciones urinarias o insuficiencia renal.

Tampoco se excluye la posibilidad de desarrollo de una neoplasia maligna. “La HBP es una entidad distinta e independiente del cáncer de próstata. No están relacionados. Los tratamientos y/u operación para esta enfermedad no disminuyen el riesgo que tiene un hombre de desarrollarlo”, concluye el especialista.

Por lo expuesto, los pacientes en tratamiento médico o que hayan sido sometidos a cirugía prostática para HBP deben controlarse anualmente con un tacto rectal y antígeno prostático específico (PSA).

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Categoría: Glosario Médico.




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