Hipertensión: Una silenciosa enfermedad


La hipertensión, una enfermedad crónica que se caracteriza por un alza de la presión arterial, afecta alrededor del 30% de la población chilena, por lo que se ha transformado en una “pandemia para el país”, asegura el doctor Emilio Roessler, nefrólogo de Clínica Alemana.

La sangre necesita una presión mayor que la atmosférica para poder circular y cumplir su función de irrigar los tejidos, llevando el oxígeno y barriendo las toxinas. Esto es regulado por una serie de sistemas activos que están en balance.

Esta “presión normal” es menor de 130/80 y mayor de 90/60. “Valores sobre 140/90 son anormales, por lo que dañan los vasos sanguíneos, recargan el corazón y aumentan el riesgo de complicaciones cardiovasculares, cerebrales y renales”, afirma el especialista.

Sólo en el 5% de los casos se conoce el origen de la hipertensión. Las causas más frecuente son enfermedades del riñón y endocrinas. En el resto de los pacientes no se conoce la causa exacta, pero se sabe que el exceso de sal en la dieta y la obesidad juegan un papel importante.

El especialista explica que generalmente la hipertensión es una enfermedad asintomática, aunque hay un pequeño grupo de casos en los que se manifiesta con dolor de cabeza nocturno y visión borrosa, “pero esto ocurre sólo cuando la hipertensión se hace maligna”.

Es por esto que en Chile, cerca del 40% de los hipertensos no sabe que lo son hasta que sufre un accidente vascular provocado por el alza de presión, como por ejemplo falla por insuficiencia cardiaca, ataques al corazón, y hemorragias o infartos cerebrales, además de afecciones renales.
El doctor Roessler afirma que “los hipertensos tienen hasta cinco veces más posibilidades de sufrir un accidente de este tipo que una persona sana”.

Tratamiento
Una forma de combatir la hipertensión es crear conciencia de las consecuencias de esta enfermedad, que produce invalidez y alta mortalidad.

El tratamiento consiste básicamente en mantener una dieta adecuada, controlar el peso periódicamente, manejar el estrés y evitar medicamentos que puedan elevar fácilmente la presión arterial. En algunos casos, también se indican fármacos para controlar la enfermedad.

“Para prevenir esta enfermedad se debe tener conductas saludables, como actividad física, no aumentar de peso, comer con poca sal, no fumar, y controlar el metabolismo y el azúcar, entre otras cosas”, sostiene el especialista.

Con esto se logran buenos resultados terapéuticos y los riesgos disminuyen hasta en 90%, pero es fundamental que estos cuidados se mantengan, ya que se trata de una enfermedad crónica.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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