Hipoglucemia del recién nacido


Los signos clínicos de hipoglucemia son inespecíficos y pueden incluir llanto débil o agudo, cianosis, apnea, sacudidas, apatía, convulsiones, movimientos oculares anormales, inestabilidad térmica, hipotonía y succión débil. Sin embargo, algunos lactantes no tienen manifestaciones, a pesar de niveles de glucosa muy bajos.
La hipoglucemia neonatal se define por lo general como una concentración de glucosa menor de 40 mg/ dl. Después de las 72 horas de edad, las concentraciones de glucosa plasmática deben ser de 40 mg/dl o más.’ Los recién nacidos que están en un grupo de alto riesgo para el desarrollo de hipoglucemia requieren una vigilancia frecuente de la glucosa. Debido a que la mayoría de los recién nacidos que requieren procedimientos quirúrgicos presenta riesgo de desarrollar hipoglucemia, casi siempre se inicia la administración intravenosa de glucosa al 10% en el momento de la admisión hospitalaria; se miden los niveles de glucosa en la cama del paciente y se confirman por determinaciones periódicas de laboratorio. Si la concentración de glucosa sanguínea cae por debajo de 40 mg/dl o si se presenta cualquier síntoma de hipoglucemia, se administra cada hora una infusión de 1 a 2 ml/kg (4 a 8 mg/kg/min) de glucosa al 10% por vía intravenosa (IV). Si se cuenta con un catéter venoso central, pueden usarse concentraciones de glucosa hasta del 50%. Durante las primeras 36 a 48 horas después de un procedimiento quirúrgico mayor, dado que son necesarios los ajustes de líquidos y electrólitos, la concentración de dextrosa en la solución intravenosa de mantenimiento puede ameritar una variación del 5 al 15%, de acuerdo con las determinaciones de glucosa en sangre y orina. Rara vez se emplean hidrocortisona, glucagon o somatostatina para tratar la hipoglucemia persistente.

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Categoría: Pediatría.




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